La Guardia Civil investiga a un hombre como presunto autor de un delito contra la fauna y la flora por practicar supuestamente el furtivismo en la Reserva Regional de Caza La Sierra, situada en el término municipal de Guijo de Santa Bárbara (Cáceres). Según ha informado el Instituto Armado, el investigado carecía de la autorización necesaria para cazar en este espacio protegido y empleaba métodos prohibidos, entre ellos un visor térmico acoplado al arma y un atrayente elaborado con gasóleo.
La investigación comenzó el pasado mes de junio, cuando agentes de la Guardia Civil, en colaboración con un guarda de caza de la reserva, tuvieron conocimiento de la posible presencia de un furtivo que estaba desarrollando actividades furtivas sin permiso en el interior del acotado. A raíz de esa información, se estableció un dispositivo para localizar al responsable.
Un puesto oculto con un cebadero y un atrayente de gasóleo
Durante la inspección del terreno, agentes del SEPRONA localizaron un puesto perfectamente oculto entre la vegetación y acondicionado con un apoyo de madera para el arma. En las inmediaciones descubrieron además un cebadero de maíz y un atrayente elaborado con gasóleo, un método prohibido para atraer a la fauna.
Las pesquisas posteriores permitieron identificar al presunto autor de los hechos y reunir, según la Guardia Civil, pruebas que lo vinculan con la actividad investigada. Además de tratar de abatir animales presuntamente sin autorización en la reserva, los agentes comprobaron que utilizaba un dispositivo de visión térmica acoplado al arma, cuyo empleo está prohibido en las circunstancias descritas por la investigación.
Diligencias judiciales y tres denuncias administrativas
Como resultado de la actuación, la Guardia Civil ha puesto al investigado a disposición judicial como presunto autor de un delito contra la fauna y la flora. Paralelamente, los agentes han tramitado tres expedientes sancionadores por presuntas infracciones administrativas a la normativa cinegética, relacionadas con el uso del visor térmico, la instalación del cebadero y la utilización del atrayente de gasóleo.
Las diligencias ya han sido remitidas al juzgado competente, mientras que los procedimientos administrativos seguirán su tramitación conforme a la normativa vigente.
