La Guardia Civil ha investigado a un hombre en Lodosa (Navarra) por emplear un método ilegal para capturar aves junto al río Ebro. El individuo utilizaba pequeñas ramas impregnadas con pegamento o liga y ya había atrapado cuatro ejemplares cuando fue localizado por una patrulla: dos jilgueros y dos verdecillos.
Los agentes encontraron las aves encerradas dentro de una bolsa deportiva tipo mochila. Debido al estado en el que se encontraban y a los restos de pegamento adheridos a su plumaje, fueron trasladadas urgentemente al Centro de Recuperación de Fauna del Gobierno de Navarra, situado en Ilundáin.
Ramitas cubiertas con pegamento para roedores
La intervención se produjo en un camino paralelo al río Ebro, detrás de las piscinas municipales de Lodosa. Según la información difundida por la Guardia Civil, el investigado había colocado estratégicamente ramitas finas de gramíneas cubiertas con un potente adhesivo comercializado originalmente para atrapar roedores.
Este procedimiento, conocido tradicionalmente como liga, provoca que las aves queden pegadas en cuanto se posan sobre las ramas. Se trata de un método no selectivo: cualquier pájaro que entre en contacto con la sustancia puede quedar atrapado, con independencia de su especie o estado de conservación.
Cuando la patrulla sorprendió al hombre, ya había capturado cuatro aves fringílidas: dos jilgueros (Carduelis carduelis) y dos verdecillos (Serinus serinus). Los cuatro animales fueron llevados a Ilundáin procurando reducir al mínimo su manipulación, según recoge la información publicada sobre la actuación de la Guardia Civil de Navarra.
Los dos jilgueros murieron durante las primeras horas
El personal especializado del centro de recuperación realizó una minuciosa limpieza para retirar el adhesivo. Sin embargo, los dos jilgueros murieron durante las primeras horas como consecuencia del elevado estrés y de las lesiones sufridas. Los dos verdecillos evolucionaron favorablemente. Después de permanecer 48 horas en recuperación, pudieron ser puestos en libertad.
El pegamento no solo impide que los pájaros vuelen. Al adherirse al plumaje también perjudica su aislamiento térmico y puede causar traumatismos, desgarros y lesiones durante los intentos desesperados del animal por soltarse. Si alcanza las fosas nasales, existe además riesgo de asfixia.
Un método prohibido y posibles penas de prisión
La utilización de liga para capturar aves está prohibida por su carácter masivo y no selectivo. En este caso, la Guardia Civil investiga los hechos como un presunto delito contra la flora y la fauna.
Las diligencias han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Estella-Lizarra. El artículo 336 del Código Penal castiga el empleo, sin autorización, de medios con una eficacia destructiva o no selectiva similar a la del veneno o los explosivos.
El investigado podría enfrentarse a una pena de cuatro meses a dos años de prisión o a una multa de ocho a 24 meses. La norma también contempla la inhabilitación especial para ejercer el derecho a cazar o pescar durante un periodo de entre uno y tres años.
