El jabalí se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la fauna silvestre en España. Su expansión, cada vez más evidente, preocupa tanto por los daños que provoca como por los riesgos sanitarios asociados. En este contexto, Murcia ha decidido dar un paso más apostando por la tecnología y la ciencia para entender mejor a esta especie.
Lejos de centrarse en especies tradicionales como las aves migratorias, el foco se pone ahora en el Sus scrofa, cuya capacidad de adaptación lo ha llevado a colonizar nuevos territorios, incluidos entornos cercanos a explotaciones ganaderas. En los últimos años, su presencia ha aumentado notablemente, lo que ha obligado a las administraciones a replantear su gestión. Este nuevo proyecto pretende ir más allá del control poblacional y entrar de lleno en el análisis del comportamiento del animal.
Seguimiento con GPS para anticiparse a los problemas
La Comunidad Autónoma de la Región de Murcia ha puesto en marcha un programa de captura y marcaje con collares GPS que permitirá obtener datos precisos sobre los desplazamientos de los jabalíes. Esta información será clave para entender cómo se mueven, qué zonas frecuentan y cómo interactúan con el entorno.
El proyecto se desarrollará en colaboración con el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), un referente nacional en el estudio de fauna silvestre. Los trabajos estarán dirigidos por el equipo del investigador Joaquín Vicente Baños, que se encargará de coordinar las capturas y el seguimiento.
Las intervenciones se llevarán a cabo principalmente en zonas con alta densidad de jabalí y en áreas próximas a explotaciones porcinas, donde el riesgo de transmisión de enfermedades es mayor. El objetivo no es solo conocer sus rutas, sino también reforzar la vigilancia sanitaria. Los animales serán capturados mediante jaulas-trampa, anestesiados, identificados y equipados con los dispositivos GPS antes de ser liberados en el mismo lugar.
Un proyecto para mejorar la gestión cinegética
El programa, autorizado por la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática, estará en vigor hasta finales de 2027. Durante este tiempo, se recogerán datos que permitirán elaborar una radiografía completa del comportamiento del jabalí en la región. En el proyecto participarán también veterinarios, agentes medioambientales y técnicos especializados, además del personal del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle. Esta colaboración entre organismos busca garantizar un enfoque integral.
Los trabajos se desarrollarán principalmente en montes públicos no acotados, aunque también podrán realizarse en terrenos privados con autorización. La coordinación entre administraciones será clave para el éxito de la iniciativa. Al finalizar el programa, se elaborará una memoria técnica con todos los resultados obtenidos. Estos datos servirán para mejorar los planes de gestión, reducir los daños agrícolas, minimizar accidentes de tráfico y, sobre todo, anticiparse a posibles brotes sanitarios.
