La Federación Aragonesa de Caza (FARCAZA) ha recibido este miércoles el Premio Aragón Medio Ambiente 2026, el galardón de mayor rango ambiental que otorga el Ejecutivo autonómico. El Consejo de Gobierno de Aragón acordó la concesión en su reunión de hoy, 9 de septiembre, reconociendo la trayectoria de la federación como herramienta de conservación del medio natural aragonés. Para los más de 28.000 cazadores federados que representa FARCAZA, el premio supone algo más que un diploma: es el reconocimiento institucional de que la gestión cinegética responsable forma parte de la solución ambiental, no del problema.
El Departamento de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón justificó el fallo con una valoración que resume bien el argumento: «Farcaza encarna la evolución de la actividad cinegética hacia un ejercicio responsable que protege hábitats, monitoriza especies y aplica innovación científica. Su labor demuestra que la gestión es una herramienta de conservación y un compromiso con el equilibrio ecológico del medio natural». El galardón, según el propio Ejecutivo, se enmarca en la apuesta del pacto de Gobierno por reconocer la caza como herramienta necesaria para gestionar el territorio.
La candidatura de FARCAZA se había presentado públicamente el 10 de abril de 2026, coincidiendo con la inauguración de la nueva sede de la federación en Zaragoza. En aquel acto, el presidente de la entidad, Ángel Nuño, subrayó el papel de la federación como instrumento de gestión del medio natural y apostó por la ciencia aplicada a la actividad cinegética y por el trabajo conjunto con la administración. El director técnico, Nicolás Urbani, definió la sede como «la segunda casa de los cazadores de Aragón» y anunció formalmente la candidatura ante representantes institucionales, agentes medioambientales y cazadores.
Qué es el Premio Aragón Medio Ambiente
Instituido en 2019 mediante el Decreto 52/2019, de 26 de marzo, el Premio Aragón Medio Ambiente es el reconocimiento ambiental de mayor rango de la comunidad autónoma. Tiene carácter honorífico —consiste en un título o diploma acreditativo, sin dotación económica— y su objetivo es visibilizar el trabajo sostenido de personas y entidades en favor del entorno natural aragonés. La edición de 2026 se convocó por Orden MAT/464/2026, de 4 de marzo, con cuatro modalidades: el premio principal a la trayectoria, y tres categorías específicas por contribución al medio ambiente rural, al urbano y al conocimiento y difusión ambiental. La entrega se realiza en acto público, aunque el Gobierno de Aragón no ha concretado aún fecha ni lugar del evento de esta edición.
En la misma sesión del Consejo de Gobierno se cerraron los otros tres galardones de la edición. El CEIP Ramón y Cajal de Pina de Ebro (Zaragoza) recibe el premio a la contribución al medio ambiente rural por su proyecto «Naturaleza-Aula-Ecosistema. El ciclo que transforma», que integra educación, ciencia ciudadana y cuidado del entorno. La Asociación Grupo de Medioambiente del Distrito Sur de Zaragoza obtiene el galardón al medio ambiente urbano por su proyecto de renaturalización vecinal del Distrito Sur, impulsado mediante voluntariado ciudadano. El cuarto reconocimiento, en la categoría de conocimiento y difusión del medio ambiente, no ha sido detallado en las fuentes consultadas hasta el cierre de esta edición.
Una federación que gestiona, no solo caza
FARCAZA es una entidad privada sin ánimo de lucro que agrupa a clubes deportivos, técnicos, jueces y árbitros y cazadores de toda la comunidad autónoma. Su objeto estatutario combina la promoción del deporte cinegético con la conservación y protección del medio natural y el fomento de las especies cinegéticas. En la práctica, eso se traduce en proyectos de investigación, seguimiento de poblaciones de fauna, sanidad animal y colaboración con la administración en asuntos como la gestión de la peste porcina africana o el control poblacional de determinadas especies. El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, ya había destacado en el acto de inauguración de la nueva sede esa colaboración constante entre la federación y el Gobierno autonómico en ámbitos sensibles para el monte aragonés.
Para los titulares de cotos, guardas y gestores cinegéticos de Aragón, el premio tiene una lectura directa: la administración autonómica certifica que el trabajo diario en el campo —el seguimiento de la fauna, el mantenimiento del hábitat, la formación de los cazadores y la coordinación con los agentes medioambientales— tiene valor ambiental real y reconocible. No es un argumento nuevo en el sector, pero sí es la primera vez que el galardón ambiental de mayor rango de Aragón recae en una federación de caza.
