El mundo de las rehala es exigente, duro y lleno de incertidumbres, sobre todo para quien se enfrenta a él por primera vez. Eso es precisamente lo que le ocurrió a Julia Blázquez, una ganadera e influencer de TikTok con su cuenta @ganaderasengredos que, por circunstancias personales, tuvo que ponerse al frente de los perros de su marido durante toda una temporada. Treinta monterías después, su experiencia ha conmovido a miles de personas en redes sociales.
El vídeo, grabado en plena naturaleza en la Sierra de Gredos (Ávila) y difundido en TikTok, muestra el momento en el que la mujer repasa lo vivido tras varios meses acompañando a los perros por los montes.
Durante ese tiempo ha tenido que enfrentarse a jornadas largas, terreno duro y todo tipo de condiciones meteorológicas, además de asumir la responsabilidad de guiar a una rehala que hasta entonces no estaba acostumbrada a trabajar con ella.
La propia protagonista resume su experiencia en el vídeo que acompaña la publicación y que se ha viralizado en redes.
Treinta monterías al frente de la rehala
«Treinta monterías he cazado y hoy me despido de la temporada. Por circunstancias de la vida, me he tenido que hacer cargo de la rehala de mi marido. Ya había monteado alguna vez con él, pero esporádicas veces», explica.
Al inicio de la temporada, reconoce que las dudas eran muchas. No solo por la dureza física que supone seguir a los perros por el monte, sino también por la incertidumbre de saber si lograría entenderse con la rehala.
«Empecé la temporada con muchas inquietudes. Los montes de aquí tienen muchas pendientes y está muy sucio. No sabía si físicamente lo podría aguantar. Los perros no estaban acostumbrados a cazar conmigo y tampoco sabía si ellos me iban a obedecer ni si yo sabría si los iba a guiar bien».
Las jornadas tampoco lo pusieron fácil. La temporada estuvo marcada por condiciones meteorológicas muy cambiantes que obligaron a adaptarse constantemente.
«Nos han acompañado todo tipo de inclemencias del tiempo: treinta grados de calor, lluvia, viento y hasta nieve. Hemos corrido, hemos sudado, hemos caído. Han sido días duros», reconoce.
La lección que le dieron los perros
Con el paso de las monterías, sin embargo, la relación con los perros fue cambiando. Lo que comenzó con dudas terminó convirtiéndose en una experiencia profundamente emocionante: «He conocido gente maravillosa, que espero que hayan disfrutado con los perros y conmigo, al igual que yo con ellos».
Al cerrar la temporada, la ganadera asegura sentirse orgullosa de haber superado el reto y agradecida por lo que ha aprendido durante estos meses: «Pero hoy puedo decir que me siento muy orgullosa de mí. Lo he sufrido, aguantado y disfrutado muchísimo. Lo he conseguido. He entendido a mis perros y ellos a mí».
Sus palabras terminan con un mensaje que resume lo vivido durante estos meses al frente de la rehala: «Espero volver a verlos en la próxima temporada. Solo puedo decir gracias por enseñarme tanto. Aquí nació una nueva rehalera».
@ganaderasengredos Hoy terminamos la temporada de caza, empecé con mucha ilusión y muchos miedos, un resumen de esos 30 monterías, gracias gente por confiar en mí y darme tantos ánimos #monteria #caza #perros #temporada #mujer ♬ Rehalero – Manuel Picón
La publicación ha generado una gran cantidad de reacciones en redes sociales, donde muchos usuarios han destacado el esfuerzo, la superación y el vínculo entre rehalero y perros que refleja su testimonio.
