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Sorprenden a un furtivo en Murcia que usaba visión térmica para localizar liebres y matarlas con galgos en plena época de cría

Uno de los perros que llevaba el presunto furtivo. © Guardia Civil

La Guardia Civil ha investigado a un vecino de Jumilla (Murcia) por un presunto delito contra la fauna después de ser sorprendido mientras practicaba furtivismo con galgos en plena época de veda. El sospechoso, que actuaba en terrenos no autorizados para la actividad cinegética, utilizaba además un monocular térmico, un dispositivo prohibido para esta modalidad de caza y especialmente dañino al localizar liebres ocultas entre la vegetación.

La actuación se enmarca dentro del denominado Plan de lucha contra el furtivismo que desarrolla el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Según informó la Benemérita, los agentes seguían desde hacía tiempo los movimientos del sospechoso tras recibir información sobre su supuesta implicación en prácticas ilegales relacionadas con la captura de liebres con galgos.

El investigado ya había sido relacionado anteriormente con hechos similares. De hecho, la Guardia Civil ha señalado que contaba con antecedentes por delitos de la misma naturaleza tras haber sido investigado en la provincia de Albacete en 2024. Los agentes sospechaban que conocía perfectamente el terreno y que extremaba las precauciones para evitar ser detectado mientras actuaba.

Cuando fue localizado por el Seprona, el hombre se encontraba, presuntamente, en plena actividad furtiva acompañado de varios galgos. Los hechos ocurrieron en terrenos no sometidos a régimen cinegético y durante el periodo de veda, una época especialmente sensible para las liebres al coincidir con la gestación y la cría.

Un dispositivo térmico prohibido para detectar a las liebres

La Guardia Civil explicó que el sospechoso utilizaba un monocular térmico para localizar a los animales antes de soltarlos a los galgos. Este tipo de dispositivos permiten detectar el calor corporal de las piezas incluso en condiciones de escasa visibilidad o durante la noche, facilitando enormemente su localización.

En el comunicado difundido por la Benemérita se detalla que «los guardias civiles lo sorprendieron en plena actividad furtiva, cazando en terrenos no autorizados para la actividad cinegética y en periodo de veda. En su poder se halló un visor térmico –un arte prohibida para la caza– y varios perros».

El monocular térmico que utilizaba el investigado. © Guardia Civil

Los agentes consideran especialmente grave el uso de este tipo de tecnología en actividades ilegales, ya que elimina prácticamente cualquier posibilidad de escape para las piezas. El monocular térmico fue intervenido junto a los perros utilizados en la acción furtiva.

La investigación se ha desarrollado bajo el nombre de operación ‘Termi caza’ y ha culminado con la instrucción de diligencias por la presunta autoría de un delito contra la flora, la fauna y los animales domésticos. El investigado permanece en libertad a la espera de la evolución judicial del caso.

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