La compraventa de fincas cinegéticas vuelve a dejar un anuncio que no pasa desapercibido. En esta ocasión, se trata de una propiedad ubicada en la provincia de Badajoz que reúne muchos de los elementos que buscan los aficionados al jabalí: extensión, densidad de animales y buenas infraestructuras en un mismo espacio.
La finca, anunciada a través de un portal especializado, cuenta con 402 hectáreas y está enfocada principalmente a la caza del jabalí, aunque en ella también se mueven otras especies como el ciervo. Su precio de salida se sitúa en 1.500.000 euros, una cifra que, según el propio anuncio, sería negociable.
El enclave combina zonas de eucaliptal con manchas de bosque mediterráneo, lo que favorece la presencia de fauna. A esto se suman 23 hectáreas de siembra, que actúan como punto de atracción para los animales y contribuyen a mantener una densidad notable de ejemplares.
Una densidad de jabalí poco habitual
Uno de los aspectos que más llama la atención del anuncio es la cantidad de jabalíes presentes en la finca. Según se detalla, se estima una población de entre 500 y 700 cochinos adultos, además de más de 150 animales con destacados colmillos, una cifra que sitúa este terreno muy por encima de la media habitual.
El propio texto indica que «no se caza hace años», lo que explicaría ese crecimiento de la población. Esta circunstancia convierte la finca en un auténtico reclamo para quienes buscan un coto con potencial inmediato sin necesidad de largos periodos de gestión previa.
La distribución del terreno incluye varias charcas, fundamentales para garantizar agua durante todo el año, y amplios cortaderos que facilitan tanto la gestión como la práctica cinegética.
Infraestructuras y cerramiento completo
Más allá de la fauna, la finca destaca por contar con infraestructuras listas para su uso. Dispone de una vivienda principal de casi 400 metros cuadrados, descrita como perfectamente habitable, además de casa para guardeses, nave almacén y un porche destinado a la actividad cinegética.
El suministro energético se resuelve mediante paneles solares con apoyo de grupo electrógeno, mientras que el agua procede de un pozo de sondeo. Todo ello permite un funcionamiento autónomo, algo especialmente valorado en este tipo de propiedades. Otro de los puntos clave es su cerramiento perimetral, con malla de 1,4 metros de altura y enterrada para evitar la salida de los jabalíes. Este detalle resulta determinante para mantener el control de la población y garantizar la gestión del coto.
El acceso también está resuelto, con conexión directa desde carretera y apenas cuatro kilómetros de camino en buen estado, lo que facilita tanto el uso privado como la llegada de posibles interesados.
Un producto muy buscado en el mercado cinegético
El mercado de fincas de estas características sigue mostrando una alta demanda, especialmente cuando se trata de propiedades que combinan extensión, densidad de fauna y buenas instalaciones. No es habitual encontrar anuncios con cifras tan elevadas de jabalí y, menos aún, con un terreno ya preparado.
En este caso, el anuncio especifica que la operación está dirigida a «gente seria y realmente interesada», lo que deja entrever el perfil del comprador al que se dirige: inversores o gestores cinegéticos que buscan un activo consolidado.
Si estás interesado en esta finca, puedes obtener el contacto y más información a través del anuncio original.
