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La fiebre del corzo baja en Soria por culpa de una enfermedad: el precio de los cotos cae en picado

Corzo. © Shutterstock

La situación del corzo en Soria empieza a preocupar seriamente a gestores, ayuntamientos y cazadores. Lo que hace apenas unos años era una de las provincias más cotizadas de España para recechar un buen macho está cambiando a gran velocidad. La caída de densidades en algunas zonas del norte y noroeste soriano, unida al deterioro de la calidad de muchos ejemplares afectados por la llamada mosca del corzo (Cephenemyia stimulator), está teniendo ya consecuencias económicas directas: subastas desiertas, cotos menos atractivos y una evidente pérdida de rentabilidad.

El caso más llamativo se produjo recientemente en El Burgo de Osma. El Ayuntamiento declaró desierta la licitación del aprovechamiento cinegético del monte de Torralba, una superficie de más de 1.330 hectáreas que históricamente había despertado gran interés entre sociedades y gestores cinegéticos. Nadie presentó oferta.

El contrato salía a concurso por cinco años y con un precio base anual cercano a los 15.000 euros. Sin embargo, el contexto actual del corzo en la provincia parece haber frenado el interés. Cazadores de la zona apuntan directamente a la expansión de la Cephenemyia stimulator, el conocido “gusano de la nariz”, como principal responsable del desplome de ejemplares.

La enfermedad, provocada por las larvas de esta mosca, afecta a las fosas nasales y garganta de los animales, dificultando su respiración y alimentación. Muchos ejemplares muestran un evidente deterioro físico y pierden valor como trofeo, algo que impacta de lleno en el mercado cinegético.

Corzo. © Shutterstock

Caídas de hasta el 70 % en algunos cotos

La preocupación no es nueva, pero sí cada vez más visible. Según explican cazadores sorianos consultados por Jara y Sedal, hay zonas próximas a Burgos donde la población habría caído entre un 70 y un 80 %. En el norte de la provincia el descenso también es importante, mientras que el sur parece resistir algo mejor por el momento.

Una información publicada recientemente por Heraldo-Diario de Soria confirma que la enfermedad está golpeando especialmente a la Reserva de Urbión, donde algunos cuarteles habrían perdido más de la mitad de su población de corzos.

Carlos Sánchez, director de Investigación de la Fundación Artemisan, reconoció recientemente en un encuentro en el que participaron más de 30 técnicos de administraciones de 10 comunidades autónomas para abordar la situación del corzo en España que existe «una reducción significativa», aunque recordó que se partía de densidades muy elevadas. Desde Artemisan llevan tiempo trabajando junto a la Asociación del Corzo Español para estudiar el comportamiento del parásito y buscar fórmulas que permitan reducir su impacto. La hipótesis principal es que la mosca encuentra mejores condiciones en zonas arboladas y húmedas, precisamente el tipo de hábitat dominante en buena parte del norte soriano.

Menos corzos, menos ingresos

La caída del número de animales no solo afecta a los cazadores. Muchos ayuntamientos dependen parcialmente de los ingresos generados por los aprovechamientos cinegéticos y empiezan a notar el problema.

Cuando un coto pierde densidad y calidad de trofeos, el riesgo económico para quien lo arrienda aumenta considerablemente. Un rececho de un buen macho podía alcanzar hace pocos años entre 2.000 y 3.00 euros. Ahora, en muchas zonas, cuesta justificar esas cifras.

Además, el problema no parece puntual. Técnicos y gestores cinegéticos advierten de que la situación podría repetirse en otros territorios de Castilla y León si no se adoptan medidas de gestión y control sanitario. Desde Artemisan trabajan ya en proyectos piloto para intentar reducir la presencia de la mosca mediante sistemas de captura en torretas forestales y puntos elevados. Paralelamente, los expertos también insisten en la necesidad de ajustar mejor la gestión poblacional y equilibrar la presión cinegética entre machos y hembras.

Mientras tanto, en Soria la realidad empieza a ser evidente: donde antes había destacadas pujas y competencia por hacerse con un coto de corzo, ahora empieza a dejar de mostrarse ese interés.

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