La lucha contra el furtivismo vuelve a situarse en el centro del debate cinegético tras conocerse la personación de dos entidades de referencia del sector. La Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza) y Fundación Artemisan han decidido dar un paso al frente en una causa abierta en la provincia de Badajoz, donde cuatro personas fueron detenidas el pasado mes de diciembre por su presunta implicación en varios episodios de abatimiento ilegal de fauna.
Los hechos se enmarcan en una investigación desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), que había detectado un aumento de casos de furtivismo en el entorno de Villar del Rey y Alburquerque, así como en otras zonas del oeste y sur de la provincia pacense.
Según la información conocida, los detenidos fueron sorprendidos portando armas modificadas, visores térmicos y otros utensilios utilizados habitualmente en acciones furtivas nocturnas, además de ropa y calzado manchados de sangre, lo que reforzó las sospechas de los agentes.
Tras las averiguaciones realizadas, la Guardia Civil confirmó que el grupo había abatido ilegalmente un gamo y tres ciervos en un coto cercano, a los que además habrían cortado la cabeza como trofeo.
Una acusación popular para frenar el furtivismo
Fedexcaza y Fundación Artemisan se han personado como acusación popular en este proceso judicial, una decisión que enmarcan dentro del compromiso habitual del sector cinegético en la lucha contra la delincuencia vinculada al campo.
Ambas entidades subrayan que este tipo de prácticas suponen un grave daño no solo al medio natural, sino también a la sociedad y a la propia actividad cinegética, que se ve perjudicada por actuaciones que nada tienen que ver con la caza legal y ordenada.
Desde el sector recuerdan que el furtivismo es una de las lacras que más deteriora la imagen del cazador, especialmente cuando se emplean métodos prohibidos y se actúa con total desprecio por la normativa.
Un grupo organizado y más de 41.000 euros en daños
La investigación permitió identificar a estas cuatro personas, que presuntamente actuaban como un grupo organizado, con distintos roles repartidos y un modus operandi claramente estructurado.
Los agentes sospechan que podrían estar implicados en más episodios similares desde el año pasado, actuando fundamentalmente por la noche y con una planificación precisa.
Según los datos recopilados por la investigación, los presuntos autores podrían haber abatido animales por un valor que supera los 41.000 euros, una cifra que da idea del alcance de la actividad ilegal investigada.
Reconocimiento al SEPRONA y mensaje claro del sector
Fedexcaza y Fundación Artemisan han querido agradecer públicamente el trabajo desarrollado por la Guardia Civil y, especialmente, por el SEPRONA, cuya labor consideran imprescindible para frenar estos delitos.
En este sentido, recuerdan que el sector cinegético es el primer interesado en erradicar estas prácticas, ya que el furtivismo daña al campo, a las poblaciones de fauna silvestre y a la reputación de quienes practican la caza de manera legal.
Ambas entidades insisten en que el furtivismo no tiene cabida ni en la actividad cinegética ni en la sociedad y confían en que, con la colaboración entre administraciones, fuerzas de seguridad y el propio sector, sea posible minimizar este tipo de acciones delictivas.
