El incendio forestal que ha arrasado más de 50.000 hectáreas de monte en Ávila, considerado ya el más extenso registrado en España, ha dejado tras de sí numerosos municipios afectados y varios cotos de caza gestionados por clubes deportivos. Ante la magnitud de los daños, la Federación de Caza de Castilla y León ha anunciado que colaborará directamente en su recuperación.
La organización cinegética pondrá su infraestructura a disposición de la Junta de Castilla y León y prestará ayuda material a los clubes federados perjudicados. Las actuaciones se canalizarán a través de la Delegación Provincial de Caza de Ávila, que se encargará de coordinar las necesidades de cada acotado.
Ayuda material para los cotos afectados
La Federación ha explicado que el fuego no solo ha provocado una tragedia humana y económica en las localidades alcanzadas por las llamas. También ha destruido una enorme superficie de hábitat, infraestructuras cinegéticas, zonas de refugio, puntos de agua y terrenos destinados a la alimentación y reproducción de la fauna silvestre.
Por ello, la entidad se ha comprometido a prestar ayuda material en la forma que requieran los clubes federados afectados. Su intención es atender las necesidades concretas que vayan comunicando los responsables de los cotos una vez que pueda evaluarse con mayor precisión el alcance de los daños.
Además, en su condición de entidad colaboradora de la Administración autonómica, la Federación ha ofrecido a la Junta su infraestructura para participar en aquellas gestiones y trabajos que resulten necesarios durante el proceso de recuperación.
Alimento urgente para el ganado y la fauna silvestre
La organización también ha respaldado las medidas anunciadas por el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, para proporcionar alimento urgente al ganado de las explotaciones afectadas.
Esta ayuda podría extenderse igualmente a la fauna silvestre, de acuerdo con las necesidades trasladadas por los alcaldes de los municipios perjudicados. La pérdida de pastos, cultivos, matorral y arbolado ha dejado amplias extensiones sin alimento ni refugio, por lo que las próximas semanas serán decisivas para determinar qué actuaciones deben ponerse en marcha.
La Junta ya ha comenzado a evaluar sobre el terreno las consecuencias del incendio en el Valle de Iruelas y otras zonas afectadas. Esta valoración comprende los daños ocasionados a la fauna, la flora, la pesca, la ganadería, la apicultura y los aprovechamientos ligados al medio rural, entre ellos la actividad cinegética. El Gobierno autonómico ha incluido expresamente entre los afectados a los titulares de cotos, según informó durante la visita del consejero a la zona.
La Federación reclama recuperar los usos tradicionales
Más allá de las ayudas inmediatas, la Federación de Caza de Castilla y León considera imprescindible recuperar los usos tradicionales del campo como herramienta para prevenir nuevos incendios. Entre ellos señala el fomento de la ganadería extensiva, el mantenimiento de la cubierta forestal y la limpieza de los montes por parte de la población rural.
La entidad defiende que la reducción de la actividad humana y el abandono progresivo del territorio favorecen la acumulación de combustible vegetal. Por este motivo, pide una gestión continuada de los montes que permita reducir la intensidad y la capacidad de propagación de los grandes incendios forestales.
Mientras comienza la evaluación completa de los daños, la Federación mantendrá el contacto con sus clubes de Ávila para conocer sus necesidades y coordinar la ayuda. El objetivo será contribuir a que los cotos afectados puedan recuperar progresivamente sus hábitats y las poblaciones de fauna silvestre castigadas por el fuego.
