La espera nocturna del jabalí es una de las modalidades más exigentes para cualquier cazador. La visibilidad suele ser mínima, los animales se mueven con cautela y cada decisión debe tomarse con rapidez. En un nuevo episodio del canal Cazando con Pixfra, la conocida cazadora Pilar Montero comparte una noche de aguardos en Murcia junto a Bea Rosete en la que la tecnología juega un papel decisivo para interpretar lo que ocurre en la oscuridad.
Durante la jornada, ambas cazadoras utilizan equipos térmicos de última generación para controlar la entrada de los jabalíes al puesto. La escena muestra cómo la tecnología se ha convertido en una herramienta clave para mejorar la detección, identificación y recuperación de las piezas en el monte.
La grabación permite ver con claridad cómo, incluso en plena oscuridad, las cazadoras pueden seguir los movimientos de los animales con precisión y valorar el momento adecuado para realizar el disparo.
Tecnología térmica para detectar a los jabalíes
En la espera, Bea Rosete utiliza los binoculares multiespectro Draco, un dispositivo que combina varias tecnologías de observación para detectar animales incluso cuando la visibilidad es muy reducida. Estos prismáticos integran visión térmica, visión nocturna digital en 4K, telémetro láser e iluminación infrarroja, lo que permite observar con detalle lo que ocurre en el entorno.
Con un peso cercano a los 600 gramos, el dispositivo está pensado para usarse durante largas jornadas de campo. Su sistema térmico de alta sensibilidad permite distinguir diferencias mínimas de temperatura, algo fundamental para detectar animales entre la vegetación o en condiciones de oscuridad total.
La escena del vídeo muestra cómo Bea observa el monte mientras los jabalíes se aproximan poco a poco al puesto. Gracias a los prismáticos térmicos puede seguir su movimiento y valorar con calma la situación antes de decidir qué animal tratar de abatir.
Un visor térmico de última tecnología para acertar
Mientras Bea controla la entrada de los animales con los prismáticos, Pilar emplea el visor térmico Pegasus 2 LRF, instalado en el rifle con el que se realiza el disparo. Este dispositivo está diseñado para facilitar el tiro en condiciones nocturnas gracias a su sensor térmico de alta sensibilidad y resolución 640×512.
El visor incorpora además telémetro láser integrado, grabación de vídeo y un sistema de procesamiento de imagen denominado PIPS 3.0, que mejora la nitidez de la imagen térmica. Todo ello permite observar con claridad al animal incluso en plena oscuridad.
En la espera se aprecia cómo el visor facilita la identificación del jabalí seleccionado, la colocación del disparo y el seguimiento del lance.
Tras la detonación, la tecnología vuelve a demostrar su utilidad. Gracias a la visión térmica, las cazadoras pueden localizar al animal abatido en mitad del monte, algo que a menudo puede complicarse si el jabalí aún permanece con vida.
La experiencia refleja cómo los dispositivos térmicos se han convertido en aliados para algunos aficionados a esta modalidad en aquellas comunidades donde está permitido su uso. No solo para detectar animales, sino también para garantizar una correcta recuperación de las piezas tras el lance y llevar a cabo un control adecuado de la densidad de poblaciones, ahora amenazadas tras la llegada de la peste porcina africana a España.
