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Un jabalí vakamulo se rasca contra un árbol mientras una cámara de fototrampeo lo ‘espía’

El jabalí rascándose. © Facebook

El fototrampeo permitió observar una escena tan cotidiana en el monte como difícil de presenciar a plena luz del día. Un enorme jabalí, con defensas bien desarrolladas y un cuerpo poderoso, se detuvo frente a un árbol y comenzó a frotarse contra su corteza, ajeno a que una cámara colocada estratégicamente registraba cada movimiento con gran nitidez y a todo color.

Las imágenes fueron obtenidas por la cuadrilla orensana Monteros Ribeira Sacra, conocedora de los pasos habituales de estos animales y de la importancia de los rascaderos naturales dentro de su rutina diaria. No se trataba de un encuentro casual, sino del resultado de conocer bien el terreno y los puntos que el jabalí frecuenta de forma repetida.

El vídeo mostraba al animal con absoluta calma, recreándose en el rascado y dejando ver su imponente anatomía. Una escena que todo aficionado al aguardismo sueña con encontrar al revisar la tarjeta de memoria de su cámara.

El papel de los rascaderos en la vida del jabalí

El árbol elegido no era casual. Los rascaderos son lugares clave en la vida del jabalí, especialmente después de haberse rebozado en barro. A diferencia de otros animales, el jabalí carece de glándulas sudoríparas, por lo que utiliza el barro como sistema natural para regular su temperatura corporal frente al frío y al calor.

Esa capa de barro cumple además una función protectora frente a parásitos e insectos. Cuando necesita desprenderse de ella para renovarla, el animal recurre a troncos y cortezas, donde se frota con insistencia hasta limpiar su piel.

Este comportamiento tiene también una lectura social. Al rascarse y dejar su olor impregnado en el árbol, el jabalí marca territorio y lanza un mensaje claro a otros congéneres sobre su presencia, fortaleza y jerarquía dentro de la zona.

Un auténtico ‘vakamulo’ de la Ribeira Sacra

El protagonista del vídeo era uno de los grandes ‘vakamulos’ del lugar, término con el que en algunas zonas de Galicia se conoce a los jabalíes de gran tamaño. Se trata de animales que suelen vivir en áreas tranquilas, poco intervenidas durante varias temporadas.

La abundancia de alimento, especialmente de castaños, favorece que estos suidos alcancen volúmenes espectaculares y desarrollen defensas prominentes. El ejemplar grabado reunía todas esas características, convirtiéndose en uno de los grandes dominadores del entorno.

La escena dejó una estampa tan espectacular como reveladora del comportamiento natural del jabalí, un animal esquivo que, en momentos concretos, se muestra con total naturalidad ante una cámara silenciosa.

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