Las imágenes impactan a simple vista. Una encina de gran porte, con el tronco vencido desde la base, descansa sobre la carrocería de un todoterreno oscuro que ha quedado atrapado bajo su peso. El suceso, ocurrido en Ávila tras varios días de precipitaciones intensas y fuertes rachas de viento, se ha hecho viral después de que la propietaria del vehículo compartiera un vídeo mostrando los daños.
En la grabación, difundida en redes sociales por Laura Maqueda Gómez, puede verse cómo el árbol ha caído lateralmente hasta aplastar parte del techo y la zona trasera del coche, un Galloper que se encontraba estacionado bajo la copa. La finca, salpicada de encinas centenarias, evidencia la fuerza con la que el viento terminó por tumbar el ejemplar.
Según explica la propia afectada en el vídeo, el incidente se produjo tras el temporal de lluvia y aire registrado en las últimas jornadas. A pesar de lo aparatoso de la escena, insiste en que no hay que lamentar daños personales y subraya con alivio que «no le haya pasado nada a nadie».
Solo daños materiales tras el temporal
La encina, de considerable diámetro y cubierta de musgo en buena parte del tronco, cedió presumiblemente por la combinación de suelo reblandecido y fuertes rachas de viento. En las imágenes se aprecia cómo el árbol descansa sobre el techo del vehículo, afectando principalmente a la parte superior y trasera.
El Galloper, un modelo habitual en entornos rurales por su robustez y capacidad para transitar por caminos, ha sufrido desperfectos visibles en la carrocería y en las lunas. No obstante, algunos usuarios apuntan en los comentarios que el motor podría no haberse visto afectado, a tenor de cómo ha quedado apoyado el tronco.
El suceso ha generado decenas de reacciones. Entre los mensajes pueden leerse desde muestras de sorpresa hasta comentarios irónicos sobre la escena. Uno de los usuarios resume el sentir general ante la magnitud del árbol: «Pues sí que ha tenido que hacer aire, menuda encina».
@laura.maqueda.gme ♬ sonido original – Laura Maqueda Gómez
Reacciones en redes y advertencias
La publicación ha abierto también un pequeño debate sobre la conveniencia de aparcar bajo árboles durante episodios de alerta meteorológica. «Ya has aprendido a no aparcar debajo de los árboles los días de alerta naranja», escribe otro usuario, en alusión al riesgo que suponen las rachas fuertes cuando el terreno está saturado de agua.
Más allá de la anécdota viral, el episodio vuelve a poner sobre la mesa los efectos del temporal en zonas rurales, donde la caída de árboles no solo provoca daños en vehículos, sino también en cerramientos, tendidos eléctricos o caminos.
En esta ocasión, la historia ha quedado en un gran susto y un todoterreno dañado. Y, como recalca su propietaria, lo verdaderamente importante es que no hubo que lamentar heridos.
