Icono del sitio Revista Jara y Sedal

Los cazadores llevan toneladas de fruta para la fauna en Extremadura mientras animalistas y ecologistas piden prohibir la caza desde los despachos

Los cazadores dando de comer a los animales. © TikTok

Los incendios forestales han dejado a miles de animales sin refugio, agua ni fuentes naturales de alimento. Cuando las llamas se apagan y las zonas quemadas desaparecen de los titulares, comienza una tarea menos visible: atender a la fauna superviviente durante las semanas o meses que necesita el terreno para empezar a recuperarse.

Eso es precisamente lo que muestran dos vídeos difundidos por José Real Murillo. En ellos aparecen varios cazadores descargando dos vehículos completamente repletos de manzanas y distribuyendo la fruta por caminos forestales. Las imágenes vuelven a poner sobre la mesa el contraste entre quienes reclaman nuevas prohibiciones desde fuera del territorio y quienes están dedicando tiempo, vehículos y recursos a ayudar sobre el terreno.

En la primera grabación, los cazadores utilizan palas para vaciar un remolque cargado hasta arriba. En la segunda, otro grupo reparte una nueva carga de manzanas rojas desde la caja de un vehículo que avanza lentamente por una pista forestal. El objetivo es extender el alimento por distintos puntos y facilitar que pueda ser aprovechado por los animales.

@jose.real.murillo

♬ sonido original – Jose Real Murillo

Mientras unos piden prohibir, otros llevan comida

La movilización de los cazadores coincide con las peticiones lanzadas por varias organizaciones ecologistas y animalistas tras los grandes incendios de este verano. Alianza Verde, por ejemplo, ha reclamado que se prohíba la caza en los cotos afectados y en un perímetro de 30 kilómetros alrededor de las superficies quemadas. AnimaNaturalis, por su parte, ha pedido que no se adelante la actividad cinegética en los montes calcinados de Castilla y León.

La comparación no se basa únicamente en una diferencia de discursos. Mientras la respuesta pública de estas organizaciones se ha centrado en exigir nuevas restricciones, los cazadores están aportando alimento, agua, remolques, todoterrenos, depósitos, maquinaria, combustible y horas de trabajo.

Además, la caza ya está prohibida o suspendida en los terrenos incendiados por la normativa aplicable. En Castilla y León, por ejemplo, la Ley de Montes establece una suspensión de cinco años en las superficies afectadas por el fuego, salvo que una resolución motivada determine que la reanudación no perjudica la regeneración del monte ni la supervivencia de la fauna.

Por tanto, presentar una nueva prohibición como la principal medida para proteger a los animales no resuelve su necesidad inmediata. Un ciervo, un corzo, un jabalí o cualquier otra especie que haya escapado de las llamas necesita encontrar agua, alimento y refugio. Eso no se consigue con un comunicado.

@jose.real.murillo

♬ sonido original – Jose Real Murillo

Dos nuevos cargamentos que se suman a toneladas de ayuda

Las manzanas repartidas en estos vídeos se incorporan a una movilización mucho mayor. Durante las últimas semanas, sociedades de cazadores de distintos puntos de España han distribuido toneladas de patatas, cereal, pienso, forraje, fruta y piedras de sal en los terrenos afectados y en las áreas próximas que aún conservan vegetación.

En Ávila, la campaña coordinada por la Delegación Provincial de Caza llegó a recibir 25.000 kilos de patatas para la fauna. En la Sierra de Grazalema, varias sociedades reunieron otros 2.100 kilos de alimento. Los clubes valencianos también han transportado agua y comida hasta los cotos afectados por los incendios.

Las 25 toneladas de patatas que esperan ser repartidas.

Los dos nuevos vídeos muestran cómo se realiza después la parte más dura del trabajo: cargar el alimento, llevarlo hasta el monte y distribuirlo en puntos accesibles para los animales. Las manzanas no aparecen solas en mitad de una pista. Detrás hay personas que las han conseguido, vehículos que las han transportado y cazadores que emplean su tiempo en repartirlas.

Los cazadores ya mantienen esta red durante todo el año

Esta capacidad de respuesta no nace cuando se declara un incendio. Las sociedades cinegéticas mantienen durante todo el año charcas, balsas, bebederos, comederos, caminos y accesos forestales. Esa red permite reaccionar con rapidez cuando una catástrofe destruye miles de hectáreas y obliga a la fauna a desplazarse.

Según el Estudio Socioeconómico de la Caza en España elaborado por Deloitte para Fundación Artemisan, los cazadores invierten cada año 54 millones de euros en actuaciones relacionadas con la prevención de incendios forestales. Solo las sociedades federadas andaluzas mantienen más de 40.000 puntos de agua y 28.500 comederos.

Cazadores valenciano llevando agua tras un incendio. © FCCV

Las imágenes compartidas por José Real Murillo ofrecen una nueva muestra de ese trabajo. Mientras ecologistas y animalistas anuncian más campañas para restringir la caza, varios cazadores se adentran en el monte con dos vehículos cargados de manzanas.

Las prohibiciones pueden escribirse desde un despacho. Para llenar de comida un remolque, conducir hasta el monte y repartirla entre la fauna hay que estar sobre el terreno.

Salir de la versión móvil