El empresario cinegético Raúl Sánchez de Castro, director general de Cárnicas Dibe, ha difundido un contundente vídeo después de que una propiedad de su familia situada entre El Puente del Arzobispo y Alcolea de Tajo, en Toledo, sufriera tres robos durante otras tantas noches consecutivas. Su denuncia ha sido compartida por Pilar Montero, familiar de Raúl, cazadora y colaboradora de Jara y Sedal.
Sánchez de Castro, que se presenta ante la cámara como padre de familia, habitante del mundo rural y empresario de La Campana de Oropesa y Campo Arañuelo, asegura que los vecinos de estas comarcas se sienten abandonados. Su intervención llega después de los asaltos sufridos entre los días 16 y 18 de agosto. «No es un problema de empresarios, no es un problema de empresas, esto es un problema de pueblos, es un problema de personas», afirma al comienzo de una grabación en la que describe el temor con el que, según denuncia, conviven numerosos habitantes de la zona.
Tres noches consecutivas de robos
La publicación difundida por Montero resume lo ocurrido con una frase: «Nos han robado tres días seguidos». La cazadora explica que la familia ha decidido hacerlo público porque tiene miedo y porque la inseguridad afecta también a agricultores, ganaderos, autónomos y vecinos de los pueblos. «Esto no es solamente lo que nos han robado. Es levantarte por la mañana y preguntarte qué habrá pasado esta noche. Es trabajar durante años para conseguir lo tuyo y sentir que nadie puede protegerlo», señala el mensaje que acompaña al vídeo.
Según el relato de Sánchez de Castro, los asaltantes accedieron durante tres noches a la misma propiedad. El empresario sostiene que las cámaras y las alarmas ya no bastan porque quienes entran a robar pueden inutilizarlas, mientras que contratar vigilancia durante las 24 horas supone un gasto que muchas familias y pequeñas empresas no pueden asumir.
«Hoy estoy indignado. Me han robado dos noches seguidas en una de las pertenencias de nuestra familia con total impunidad», explicaba cuando grabó el vídeo. La información publicada posteriormente eleva a tres las noches consecutivas en las que se produjeron entradas en el inmueble.
Una denuncia que va más allá de su caso
El máximo responsable de Cárnicas Dibe, empresa dedicada a la comercialización y el procesamiento de carne de caza silvestre y ubicada en El Gordo (Cáceres), enmarca lo sucedido en un problema que, a su juicio, afecta a numerosos pueblos de Toledo y Extremadura.
Durante su intervención menciona robos en Calera y Chozas y Torrico, así como el reciente apuñalamiento de un joven en Valdeverdeja. Este último suceso ocurrió durante una reyerta y la víctima resultó herida leve, según las informaciones publicadas sobre el caso. Días después, vecinos de Calera y Chozas salieron a la calle para reclamar mayor seguridad.
El empresario también denuncia la falta de agentes en los cuarteles rurales: «Una pareja de la Guardia Civil cubriendo cuatro o cinco cuarteles en un turno, vergonzoso». A su juicio, las grandes distancias que deben recorrer las patrullas reducen su capacidad de respuesta cuando se produce un robo en una vivienda, negocio o finca.
«Tenemos miedo de salir de fiesta con nuestros amigos o nuestras familias por llevarte un navajazo. Tenemos miedo a ir o volver al trabajo porque se te pueda averiar el coche de noche», sostiene. Se trata de afirmaciones efectuadas por el propio empresario en su denuncia pública sobre la situación que percibe en estas comarcas.
Cartas a 11 responsables políticos
Sánchez de Castro asegura que ha remitido 11 cartas a alcaldes y responsables institucionales de Castilla-La Mancha y Extremadura para pedir una respuesta coordinada. También advierte de que, si no llegan soluciones, los vecinos podrían movilizarse como ya hicieron los habitantes de Calera y Chozas.
«Esto no va de colores políticos», insiste antes de reclamar medidas que permitan a las familias permanecer en los pueblos sin miedo. Para el empresario, la falta de seguridad agrava la despoblación y amenaza la continuidad de negocios, explotaciones agroganaderas y proyectos familiares.
Pilar Montero se suma a esa reclamación con cuatro peticiones: seguridad, medios, soluciones y la posibilidad de vivir tranquilos. «Porque cuando desaparece la seguridad de un pueblo, desaparece también una parte de su futuro», afirma la cazadora. Sánchez de Castro concluye su vídeo con una súplica dirigida a las administraciones: «Por favor, basta ya. Basta ya de ningunear al mundo rural, que esto, de verdad, da vergüenza».
