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Detienen en León a un furtivo que no podía infringir más normas: disparó a un ciervo con un rifle con silenciador y térmico desde un coche que conducía sin carnet

Material intervenido por la Guardia Civil. © Guardia Civil

Un vecino que escuchó disparos de madrugada en Sopeña de Curueño (León) puso en marcha, sin saberlo, una de las operaciones contra el furtivismo más completas del último año en la provincia. La Guardia Civil ha detenido a un hombre y ha identificado a otras seis personas en el marco de cuatro actuaciones distintas contra la caza ilegal, desarrolladas en Sopeña de Curueño, Rodanillo y las comarcas de La Valdería y La Cabrera. Los detalles de la operación han sido facilitados directamente por la Guardia Civil a Jara y Sedal.

Un aviso vecinal que activó el dispositivo

Todo arrancó la noche del pasado sábado, cuando el Centro Operativo de Servicios (COS) de la Guardia Civil recibió el aviso de un vecino que alertaba de varios disparos en las inmediaciones de Sopeña de Curueño. Patrullas de Seguridad Ciudadana de la compañía territorial de León se desplazaron de inmediato a la zona y organizaron un dispositivo de cierre perimetral para localizar e interceptar a los presuntos autores antes de que pudieran escapar por las carreteras cercanas.

La coordinación entre patrullas dio resultado horas más tarde, cuando los agentes lograron interceptar un vehículo cuyos ocupantes estaban presuntamente vinculados con las detonaciones. En el registro posterior, la Guardia Civil localizó e intervino un rifle monotiro del calibre 308 con silenciador, un visor térmico, una linterna de alta intensidad, un afilador, dos navajas, dos cuchillos, veinte casquillos del mismo calibre y la cabeza de un venado recién abatido.

Un detenido y dos investigados por el ciervo de Sopeña

Como resultado de esta primera actuación, la Guardia Civil detuvo a un joven de 22 años, vecino de La Vecilla, como presunto autor de un delito contra la protección de la flora y la fauna por actividad furtiva. Al mismo joven se le investiga además por un delito contra la seguridad colectiva, ya que conducía el vehículo pese a tener retirada la vigencia de su permiso de circulación. Por los mismos hechos, un hombre y una mujer de la zona están siendo investigados formalmente como presuntos autores o partícipes del delito contra la fauna. Las diligencias policiales y el material intervenido ya han sido puestos a disposición judicial.

El uso combinado de visor térmico y linterna de largo alcance para localizar a los animales de noche, sumado al silenciador del arma, es una combinación que las patrullas especializadas conocen bien: permite disparar sin ser detectado a distancia y sin apenas ruido. El Seprona ya explicó cómo actúan estos grupos durante la berrea del ciervo, una época en la que los furtivos aprovechan que los machos se dejan ver con más facilidad para localizar a los ejemplares de mayor trofeo.

Otras tres actuaciones y cuatro sanciones más

El operativo contra el furtivismo no se limitó a Sopeña de Curueño. La Guardia Civil desarrolló otras tres actuaciones en Rodanillo y en las comarcas de La Valdería y La Cabrera, que terminaron con la identificación y la propuesta de sanción administrativa para otras cuatro personas. La fuente policial no ha detallado, de momento, las circunstancias concretas de cada una de estas intervenciones ni las especies o piezas implicadas en cada caso, por lo que esos extremos quedan pendientes de nueva información oficial.

Para quien tiene un coto o gestiona un terreno cinegético en León, este tipo de despliegue coordinado importa por partida doble: confirma que la Guardia Civil está dedicando medios reales a perseguir el furtivismo en la provincia y, al mismo tiempo, recuerda que las extracciones ilegales distorsionan los censos y el trabajo de gestión que hacen guardas y titulares durante todo el año.

La indemnización por cada pieza abatida ilegalmente

La legislación de Castilla y León no se limita a sancionar la conducta: obliga también a indemnizar el valor de cada animal abatido ilegalmente. Según recoge la Ley 4/2021, de 1 de julio, de Caza y de Gestión Sostenible de los Recursos Cinegéticos de Castilla y León, un ciervo o venado macho abatido furtivamente se valora en 5.000 euros y una hembra en 2.000 euros, cantidades que se suman a la multa administrativa y que nada tienen que ver con una eventual condena penal si los hechos llegan a calificarse como delito contra la fauna, tal y como se investiga en el caso del detenido en Sopeña de Curueño.

Ese reparto entre vía penal, vía administrativa e indemnización explica por qué en este caso conviven varias piezas distintas del expediente: el presunto delito contra la fauna por el ciervo abatido, la investigación paralela por conducir con el permiso sin vigencia y las cuatro propuestas de sanción administrativa derivadas de las otras tres actuaciones. Se trata de procedimientos independientes entre sí, aunque surjan del mismo despliegue policial contra el furtivismo en la provincia.

Qué hacer si se sospecha de un caso de furtivismo

La Guardia Civil insiste en que la colaboración ciudadana resulta decisiva para este tipo de operativos, como demuestra el aviso que destapó la actuación de Sopeña de Curueño. Ante disparos nocturnos, vehículos que iluminan animales desde una carretera o cualquier otra conducta sospechosa relacionada con la caza furtiva, lo recomendable es no acercarse ni intervenir directamente, ponerse a salvo y llamar cuanto antes al teléfono 062 de la Guardia Civil, disponible las veinticuatro horas, o marcar el 112 si existe un riesgo inmediato para la seguridad de las personas. También puede utilizarse la aplicación gratuita AlertCops para trasladar la información de forma discreta. Desde una posición segura conviene anotar la hora, el lugar y las características del vehículo, evitando tocar casquillos, restos del animal u otros objetos que puedan formar parte de la investigación posterior.

El caso sigue su curso judicial y administrativo, con las diligencias ya en manos del juzgado correspondiente. Será ese procedimiento el que determine finalmente la responsabilidad de cada uno de los implicados en las cuatro actuaciones desarrolladas por la Guardia Civil en la provincia de León. La Guardia Civil no ha comunicado el cierre del operativo contra el furtivismo en la zona, por lo que el dispositivo sigue abierto y no se descartan nuevas actuaciones en los próximos días.

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