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El examen de matemáticas de la PAU 2026 en Castilla-La Mancha incluye un problema sobre caza: «¿Cuántos conejos y perdices se deben cazar?»

Ejercicio sobre perdices y conejos propuesto. © UCLM

La caza se ha colado este año en uno de los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de Castilla-La Mancha que tuvo lugar entre los días 8 y 10 de junio de 2026. Miles de alumnos que se enfrentaron a la asignatura de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II encontraron entre las cuestiones propuestas un ejercicio ambientado en un coto de caza de Ciudad Real, donde debían aplicar técnicas de programación lineal para calcular el beneficio máximo obtenido a partir de la captura de conejos y perdices.

Lejos de tratarse de una pregunta anecdótica, el enunciado utilizaba una situación relacionada con la actividad cinegética para plantear un problema matemático realista, algo que no pasó desapercibido entre estudiantes y profesores una vez comenzaron a difundirse los exámenes y sus soluciones en internet.

Según el examen oficial, en el coto propuesto existían dos especies objeto de aprovechamiento: conejos y perdices. La Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha establecería varias restricciones para la gestión de las capturas, entre ellas un máximo de 400 piezas abatidas, un límite de 240 conejos y la obligación de que el número de conejos sea igual o superior al de perdices.

El ejercicio sobre un coto de caza propuesto en la PAU 2026. © UCLM

Matemáticas aplicadas a la gestión cinegética

A partir de esos datos, los alumnos debían formular la función objetivo y representar gráficamente la región factible. El problema añadía además una valoración económica de cada especie: 35 euros por conejo y 43 euros por perdiz, con el objetivo de determinar qué combinación permitía obtener el mayor beneficio posible.

Este tipo de ejercicios son habituales en los temas de programación lineal porque permiten trasladar conceptos matemáticos abstractos a situaciones cercanas a la economía, la empresa o la gestión de recursos. En esta ocasión, el escenario elegido fue precisamente un aprovechamiento cinegético en una de las provincias con mayor tradición cazadora de España.

La resolución del problema conduce a un resultado concreto. Tras analizar las restricciones y calcular los vértices de la región válida, el beneficio máximo se obtiene con la captura de 200 conejos y 200 perdices, alcanzando un rendimiento económico de 15.600 euros.

Solución al ejercicio propuesto. © UCLM

La caza, presente en las aulas

No es la primera vez que la actividad cinegética aparece en ejercicios académicos, aunque sí resulta llamativo que haya formado parte de una de las pruebas de acceso a la universidad más importantes del país. Castilla-La Mancha cuenta con una fuerte vinculación histórica con la caza menor, especialmente con especies como el conejo y la perdiz roja, protagonistas precisamente de este ejercicio.

La presencia de un caso basado en un coto de caza demuestra también cómo esta actividad puede utilizarse como ejemplo práctico para explicar conceptos relacionados con la gestión de recursos, la toma de decisiones o la optimización económica.

Una perdiz roja junto a sus pollos. © Shutterstock

Mientras los alumnos hacían cálculos para conseguir la máxima puntuación en la PAU, el examen les planteaba una situación que, salvando las distancias, recuerda a algunos de los problemas de planificación y gestión que afrontan habitualmente los responsables de muchos terrenos cinegéticos de la región.

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