Icono del sitio Revista Jara y Sedal

Una pareja de cazadores gallegos viaja a una batida de pueblo en Navarra y vuelve con un gran recuerdo de 16 puntas

La pareja de cazadores con el gran ciervo. © G. F.

El pasado 12 de octubre, Gabriel Fernández Román, un cazador gallego de 29 años, viajó desde Galicia hasta Navarra para participar en una batida de pueblo. Le acompañaba su novia Jaione, que también comparte su afición por la caza. Por delante tenían una jornada de monte con amigos y compañeros que acabaría dejando una imagen para el recuerdo: la pareja junto a un gran ciervo de 16 puntas.

Así lo cuenta el propio Gabriel a Jara y Sedal aún emocionado por la gran jornada que vivieron. Durante aquella batida también pudo abatir una cierva, aunque fue el macho, con su llamativa cuerna, el que puso el broche a un viaje que había emprendido con el propósito de disfrutar de la caza y de la compañía.

© G. F.

Una batida de pueblo entre amigos

La pareja había recorrido la distancia que separa ambas comunidades con una idea muy clara. «Después de recorrer tantos kilómetros, el objetivo era disfrutar del monte, compartir una jornada entre amigos y vivir nuestra pasión por la caza», explica. La posibilidad de regresar con un ciervo como el que finalmente abatió acabaría dando un significado especial a ese desplazamiento.

© G. F.

En su recuerdo de la jornada, el cazador destaca el ambiente que encontró en la batida. La describe como un encuentro marcado por el compañerismo y la amistad, en el que pudo compartir su afición con su novia y con el resto de participantes. «Una de esas jornadas en las que, más allá del resultado, lo importante es disfrutar de la gente y de la experiencia compartida», escribe.

© G. F.

Un venado de 16 puntas y un lance grabado

El momento más destacado llegó con la oportunidad de abatir el venado. «Lo que no imaginaba era que aquel viaje terminaría con un recuerdo tan especial: el lance a un precioso ciervo de 16 puntas», relata Gabriel. Las fotografías que acompañan su testimonio muestran a los jóvenes junto al animal, cuya cuerna ocupa buena parte del plano.

© G. F.

Para aquella jornada utilizó un Browning MK3 Composite Tracker Pro HC, equipado con un visor de batida Alpen y munición RWS Driven Hunt en calibre .30-06. Son los detalles del equipo que el propio cazador ha facilitado al compartir su experiencia.

Además de la fotografía, Gabriel conserva una grabación del lance, que se ha ofrecido a facilitar. Su balance del viaje queda resumido en las palabras con las que cierra el relato: «Sin duda, una de esas experiencias que hacen que merezca la pena seguir recorriendo kilómetros por nuestra pasión».

https://revistajaraysedal.es/wp-content/uploads/2026/11/img-8513.mp4
Salir de la versión móvil