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Ni la administración ni las empresas: los cazadores son quienes logran capturar 5 de cada 7 jabalíes para prevenir la PPA en la Comunidad Valenciana

Un cazador con un pelo de jabalí en la mano. © Israel Hernández

La lucha contra la expansión de la peste porcina africana (PPA) en la Comunidad Valenciana tiene una cifra que resume el papel que desempeña el colectivo cinegético: de los 3.000 jabalíes retirados del medio natural en lo que va de 2026, cerca de 2.000 han sido aportados por cazadores. Dicho de otro modo, cinco de cada siete ejemplares controlados han sido abatidos y entregados por quienes participan activamente en la gestión cinegética, una labor clave para reducir riesgos sanitarios, daños agrícolas y accidentes de tráfico.

Los datos han sido presentados por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus, durante un acto celebrado en el Centro de Visitantes de La Mata, en Torrevieja. El balance forma parte del plan de choque impulsado por la Generalitat ante el riesgo que supone la aparición de nuevos focos de peste porcina africana en distintos países europeos.

Aunque la Comunidad Valenciana mantiene actualmente una situación sanitaria favorable, la Administración autonómica ha decidido intensificar las medidas preventivas para evitar la entrada de una enfermedad que tendría graves consecuencias para el sector ganadero y para la economía rural.

Los cazadores sostienen el grueso del control poblacional

Las cifras reflejan con claridad el peso que tiene la actividad cinegética en esta estrategia. De los 3.000 jabalíes retirados hasta la fecha, alrededor de 800 han sido capturados mediante jaulas de trampeo, mientras que cerca de 2.000 proceden de las entregas realizadas por cazadores. La distribución provincial muestra además la magnitud del problema. Valencia encabeza el número de capturas con 1.339 ejemplares, seguida de Alicante con 726 y Castellón con 729.

El dispositivo de apoyo puesto en marcha por la Generalitat cuenta ya con 250 cazadores que han utilizado el sistema de comunicación habilitado para la entrega de animales. Además, las rutas logísticas recorren diariamente 278 cotos y permiten que el 59 % de los jabalíes sean recogidos directamente en el domicilio o municipio del cazador.

La implicación del colectivo cinegético resulta especialmente importante porque permite actuar sobre amplias superficies del territorio donde la densidad de jabalíes sigue creciendo y donde los daños a la agricultura y los riesgos para la seguridad vial continúan aumentando.

Pareja de jabalíes. © Shutterstock

Seis millones de euros para reforzar el dispositivo

La Generalitat ha asegurado que movilizará hasta seis millones de euros para desarrollar este plan de choque. Dos millones se destinarán a ayudas directas a titulares de cotos y cuatro millones financiarán las actuaciones ejecutadas por la empresa pública Vaersa. Desde enero de 2026 se conceden además ayudas de 40 euros por cada jabalí abatido y retirado del medio natural, una medida que busca incentivar la colaboración del sector cinegético. A ello se suma un servicio específico de recogida los domingos por la tarde para facilitar la retirada de animales tras las jornadas de caza del fin de semana.

Martínez Mus destacó durante la presentación que «es necesario actuar con la máxima prevención para proteger la cabaña ganadera, garantizar la bioseguridad de las explotaciones y minimizar el impacto económico que tendría la llegada de esta enfermedad».

Objetivo: triplicar las capturas antes de final de año

La Generalitat ha pasado de las 70 trampas activadas durante el primer trimestre a incorporar una decena más cada semana. El objetivo es alcanzar las 270 jaulas operativas al finalizar el verano y triplicar las cifras actuales de capturas antes de que termine 2026. Paralelamente, el trampeo continúa utilizándose en aquellos lugares donde la actividad cinegética no resulta suficiente o no puede desarrollarse, como refugios de fauna, terrenos sin titular cinegético o determinadas zonas protegidas. Actualmente existen 15 unidades prioritarias de control repartidas por 162 municipios.

Mientras tanto, los datos dejan una conclusión difícil de discutir: la mayor parte del esfuerzo de control del jabalí en la Comunidad Valenciana sigue recayendo sobre los cazadores, cuya colaboración se ha convertido en una herramienta esencial para contener el avance de la especie, reducir daños en el campo y reforzar la barrera preventiva frente a la peste porcina africana.

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