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Los cazadores extremeños ya propusieron el pasado año reformar cinco leyes para prevenir grandes incendios forestales

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La nueva oleada de incendios forestales que golpea este verano distintos puntos de España ha devuelto al primer plano un debate que los cazadores extremeños ya plantearon hace ocho meses. En noviembre de 2025, la Federación Extremeña de Caza presentó un documento técnico en el que advertía de que la falta de gestión activa del monte y el exceso de burocracia dificultaban la prevención.

FEDEXCAZA remitió entonces sus conclusiones a la Junta y a la Asamblea de Extremadura. El trabajo incluía 15 medidas concretas y proponía modificar cinco leyes para agilizar actuaciones esenciales como los desbroces, las podas, la apertura de cortafuegos, el mantenimiento de pistas forestales o la creación de puntos de agua.

Ahora, ante el escenario actual, la Federación ha recuperado aquel documento para recordar que sus advertencias y propuestas siguen plenamente vigentes.

Un informe elaborado tras analizar 29 normas

El documento presentado en noviembre fue elaborado después de estudiar 29 normas europeas, estatales y autonómicas relacionadas con los incendios forestales. A partir de ese análisis, los técnicos de FEDEXCAZA detectaron barreras administrativas y ambientales que, según la entidad, impiden a propietarios, gestores, ayuntamientos y colectivos rurales actuar con la rapidez necesaria.

Los cazadores extremeños avisaban especialmente del riesgo que supone acumular combustible vegetal en montes donde los aprovechamientos tradicionales, el pastoreo, los desbroces o determinados trabajos silvícolas han desaparecido o encuentran numerosas limitaciones.

Entre las propuestas figuraban la simplificación de los permisos, la reducción de plazos, una mayor inversión pública y ayudas destinadas a propietarios y ayuntamientos. También reclamaban flexibilizar algunas restricciones ambientales cuando fuese necesario realizar trabajos preventivos y revisar los planes de gestión de especies amenazadas para hacerlos compatibles con el mantenimiento del territorio.

La Federación defendía que proteger un espacio natural no puede significar impedir cualquier intervención sobre él. De hecho, el documento señalaba que la falta de actuaciones básicas puede incrementar la cantidad de vegetación seca y complicar tanto la extinción de un incendio como el acceso de los medios terrestres.

Quince medidas para actuar antes y después del fuego

Las propuestas no se limitaban a los trabajos previos. FEDEXCAZA pedía también crear fondos específicos para recuperar las zonas quemadas, aprobar planes de emergencia destinados a la fauna silvestre y facilitar actuaciones inmediatas para suministrar agua, alimento y refugio a los animales supervivientes.

Asimismo, reclamaba medidas para compensar los daños económicos sufridos por los cotos afectados y el reconocimiento formal de la labor que desarrolla el sector cinegético en la vigilancia del medio rural, la conservación de caminos y cortafuegos, el mantenimiento de puntos de agua y la detección temprana de conatos.

Según el último informe sobre la situación de la caza en Extremadura, los cazadores invierten más de 8,5 millones de euros anuales en actuaciones relacionadas con la gestión del territorio. A esa inversión se añade la vigilancia que realizan durante todo el año guardas rurales, gestores y usuarios de los cotos.

El incendio de Jarilla ocurrido en 2025 fue utilizado por la Federación como ejemplo de la necesidad de avanzar hacia una política forestal más preventiva y adaptada a la realidad del campo. Aquel verano, solamente durante el mes de agosto, ardieron más de 41.000 hectáreas en Extremadura.

«Menos trabas y más apoyo a quienes lo cuidan»

Ante los incendios de este verano, la Federación considera que las conclusiones presentadas hace ocho meses mantienen toda su validez. La entidad insiste en que la extinción resulta imprescindible, pero sostiene que buena parte del esfuerzo debe realizarse durante los meses anteriores mediante desbroces, podas, mantenimiento de infraestructuras y aprovechamientos que reduzcan el combustible disponible.

«La mejor herramienta contra un gran incendio es la prevención, y la prevención pasa por una gestión activa del monte, menos trabas y más apoyo a quienes lo cuidan durante todo el año», ha señalado José María Gallardo, presidente de FEDEXCAZA.

La Federación también ha trasladado su solidaridad a los vecinos y municipios afectados por los fuegos registrados en otras comunidades autónomas. Su nuevo llamamiento busca que las medidas entregadas a las instituciones extremeñas no queden archivadas y puedan incorporarse a una estrategia de prevención estable.

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