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Un cazador abate una vaquilla tras escapar de un encierro y embestir a una madre que protegía a su hija en Alicante

Una vaquilla en un encierro. © Shutterstock

Las fiestas de Pedreguer (Alicante) vivieron durante la madrugada del pasado viernes una situación de enorme tensión después de que una vaquilla escapara del recinto de los ‘bous al carrer’ y recorriera varias calles del municipio. Tras herir a una mujer y ante la imposibilidad de capturarla con seguridad, un cazador local terminó abatiéndola con permiso del ganadero.

La fuga obligó a movilizar rápidamente a la Policía Local, la Guardia Civil, Protección Civil, personal municipal, voluntarios taurinos y responsables de la ganadería. Las calles todavía estaban llenas de vecinos y visitantes, por lo que el principal objetivo del dispositivo fue localizar al animal y evitar que pudiera causar nuevos incidentes.

La vaquilla forzó una de las protecciones

Los hechos ocurrieron alrededor de las 00:30 horas, cuando las reses de la ganadería Machancoses regresaban al camión de transporte. Según la información facilitada por fuentes municipales, una de las vaquillas golpeó la chapa de seguridad del acceso, logró forzar una de sus bisagras y encontró así una salida hacia la vía pública.

El animal escapó por la calle Patronat y comenzó a desplazarse por el casco urbano. La noticia de que una vaquilla se encontraba suelta se extendió rápidamente entre los asistentes, mientras los servicios de emergencia advertían a la población y trataban de despejar las zonas por las que podía pasar.

Durante su recorrido, la res se encontró con una mujer de entre 35 y 40 años que iba acompañada de su hija pequeña. La vecina se lanzó al suelo y se hizo un ovillo para proteger a la menor, que salió ilesa, pero ella recibió varias embestidas.

La mujer sufrió cinco costillas fracturadas, una fisura en la pleura y distintas contusiones, por lo que fue atendida por los sanitarios y trasladada al Hospital de Dénia para someterse a una exploración más completa.

El ganadero autorizó al cazador a abatirla

La vaquilla pudo ser localizada y controlada en una de las calles de Pedreguer, aunque capturarla sin poner en peligro a los participantes en el operativo resultaba especialmente complicado. Existía además el riesgo de que volviera a escapar y alcanzara otras zonas en las que todavía había numerosos vecinos.

Ante esta situación, se tomó la decisión de sacrificar al animal. Un cazador de la localidad fue el encargado de abatirlo, después de que el propietario de la ganadería diera su autorización y atendiendo a criterios de seguridad para la población. La intervención puso fin a una fuga que había mantenido en vilo al municipio durante varios minutos. Fuentes municipales confirmaron que el cazador actuó por voluntad del ganadero y para impedir nuevos riesgos.

En el dispositivo participaron dos patrullas de la Guardia Civil, otras dos de la Policía Local, efectivos de Protección Civil, el ganadero, el cazador, voluntarios taurinos y trabajadores municipales.

La siguiente suelta de vaquillas, prevista para aquella madrugada, fue suspendida. A esas horas, la ambulancia había trasladado ya a la mujer al hospital y el personal sanitario no se encontraba disponible para garantizar la celebración del festejo. Otros medios locales también informaron de la suspensión y del amplio despliegue activado tras la fuga.

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