La lucha contra la peste porcina africana (PPA) en Cataluña ha dado un nuevo paso con un movimiento que, hasta hace poco, parecía impensable para buena parte del sector cinegético. La Generalitat y la Federación Catalana de Caza han acordado un paquete de ayudas dirigido a las sociedades de cazadores que trabajan en las zonas consideradas prioritarias para contener la expansión de la enfermedad entre los jabalíes, una medida que incluye la subvención de material clave para intensificar el control poblacional.
El anuncio llega después de meses de preocupación por el avance de la PPA en Europa y el riesgo que supone para una comunidad con un importante peso del sector porcino. La Administración catalana ha decidido reforzar las actuaciones de emergencia y, al mismo tiempo, reconocer el papel que están desempeñando los cazadores en las labores de vigilancia y reducción de densidades de jabalíes.
La Federación Catalana de Caza llevaba tiempo reclamando apoyo económico para unas sociedades que, según denuncia, están asumiendo cada vez más gastos y más horas de trabajo para responder a las exigencias sanitarias y de control sobre el territorio. Las actuaciones incluyen aguardos diurnos y nocturnos, instalación de jaulas trampa y un seguimiento constante de las poblaciones de jabalí en las áreas de mayor riesgo.
El acuerdo contempla un contrato de servicios de aproximadamente 250.000 euros destinado a apoyar directamente a las sociedades afectadas dentro de las denominadas zonas de bajo riesgo. Parte de ese dinero se traducirá en la adquisición de visores térmicos, una herramienta que en los últimos años se ha convertido en fundamental para realizar controles nocturnos eficaces sobre el jabalí.
Ayudas directas para reforzar el control del jabalí
Además de los visores térmicos, las ayudas también cubrirán gastos veterinarios, puntos de recogida específicos y asesoramiento técnico especializado para mejorar la capacidad de respuesta sobre el terreno. El objetivo es aumentar la eficacia de las actuaciones de control y reducir el riesgo de propagación de la enfermedad.
Desde la Federación Catalana de Caza consideran que la situación excepcional obligaba a dar un paso más. Su presidente, Joaquim Zarzoso, defendió tras las reuniones mantenidas con la Administración que «no se puede exigir un incremento constante del esfuerzo cinegético sin dotar a las sociedades de los recursos necesarios para asumir esta responsabilidad».
La entidad recuerda además que muchas sociedades de cazadores son asociaciones sin ánimo de lucro que están soportando un importante sobrecoste económico y humano derivado de esta emergencia sanitaria. A ello se suma la pérdida progresiva de socios y las dificultades estructurales que atraviesa buena parte del mundo rural.
Cataluña intensificará las actuaciones en zonas prioritarias
La Generalitat ha delimitado varias zonas donde considera prioritario incrementar la reducción de ejemplares de jabalí para minimizar el riesgo de expansión de la PPA. En esas áreas se concentrarán buena parte de las actuaciones previstas en los próximos meses.
La Federación Catalana de Caza ya realizó semanas atrás una encuesta entre cerca de 40 sociedades afectadas para conocer qué medidas estaban desarrollando, qué necesidades tenían y qué capacidad operativa disponían para afrontar controles diurnos y nocturnos.
Tanto la Administración como la Federación aseguran que continuarán trabajando de forma coordinada para reforzar la prevención, el seguimiento epidemiológico y la respuesta inmediata ante cualquier foco detectado. En los próximos días, las sociedades de cazadores implicadas recibirán información detallada sobre cómo tramitar y acceder a estas ayudas.
