Icono del sitio Revista Jara y Sedal

Cataluña estudia acabar con la veda del jabalí y cazarlo todo el año

Un cazador con un jabalí. © Israel Hernández

Cataluña ultima un cambio relevante en la gestión del jabalí. El Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació estudia flexibilizar el calendario actual para que esta especie pueda capturarse durante los doce meses del año, incluso en primavera, una posibilidad que hasta ahora estaba completamente vedada, según ha informado El Periódico.

La medida llega en un contexto marcado por la expansión de la peste porcina africana (PPA) en el entorno de Cerdanyola del Vallès y por la voluntad del Govern de reducir a la mitad la población de jabalíes en la comunidad. El Ejecutivo ya había avanzado meses atrás su intención de incrementar las capturas como herramienta principal de control.

En la actualidad, el calendario se divide en tres tramos muy definidos: el periodo ordinario, del 7 de septiembre al 29 de marzo; la veda total, del 1 de abril al 30 de junio; y un periodo excepcional, del 1 de julio al 6 de septiembre, limitado a daños agrícolas y con comunicación previa.

Semanas después de anunciarse ese objetivo de reducción poblacional, la Generalitat impulsó la Taula del Senglar, un espacio de trabajo con científicos, técnicos y representantes del sector. En ese primer encuentro, los expertos reclamaron censos fiables antes de intensificar la presión, al considerar que no en todos los territorios existe una superpoblación real. «La Taula del Senglar no da frutos directos, pero todos los grupos de interés tienen en marcha varias líneas de trabajo que se irán viendo en los próximos meses», explica a El Periódico Jaume Minguell, director general de Bosques y Gestión del Medio.

El fin de la veda total de primavera

Mientras ese foro sigue su curso, el Govern plantea eliminar los meses de cierre completo. La propuesta pasa por sustituir la veda total de primavera por una ventana de control con restricciones muy concretas, evitando así que exista algún mes sin posibilidad de actuación sobre la especie.

Un cazador junto a una siembra a la que solían entrar los jabalíes. © Ángel Vidal

«Se permitiría actuar solo en caso de daños y únicamente con el método del aguardo o la espera, un sistema más selectivo que no permite entrar en el bosque a realizar batidas», precisa Minguell. Con este modelo, la primavera seguiría siendo un periodo sensible, pero no completamente cerrado, de forma similar a lo que ocurre con otras especies como el corzo.

La caza al aguardo, basada en puestos fijos y tiros selectivos, reduce el movimiento, el uso de perros y la presión sobre amplias superficies forestales. En plena época de cría de muchas aves, esta modalidad minimiza molestias y riesgos colaterales, siempre que se aplique con planificación y respeto estricto a las limitaciones.

Volver a las densidades de 2010

El objetivo último del cambio es rebajar la densidad de jabalíes hasta niveles similares a los de 2010, situados entre 2,5 y 4 animales por kilómetro cuadrado. La Generalitat prevé adaptar la presión cinegética a cada territorio, con objetivos variables según la magnitud del problema.

También se revisarán de oficio los planes cinegéticos para incorporar valores numéricos claros y ajustarlos año a año. No obstante, el subdirector de Caza, Josep Maria López, advierte de que la caza por sí sola no basta: «Es importante alterar otros factores que afectan a la natalidad». Entre ellos, la disponibilidad de alimento, las basuras urbanas o las colonias de gatos que favorecen la supervivencia de los jabalíes.

Minguell reconoce que ampliar la temporada y aumentar los objetivos es más sencillo que desplegar medidas estructurales de prevención, aunque insiste en que ambas son necesarias. «Se trata de soluciones más ágiles y cuyas consecuencias se podrán comprobar más pronto», señala.

Salir de la versión móvil