La peste porcina africana (PPA) continúa expandiéndose en la población de jabalíes silvestres en Cataluña, un escenario que mantiene en alerta a las autoridades veterinarias y al sector porcino. El último informe publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) eleva a 20 el número total de focos detectados y sitúa ya en 85 el balance acumulado de jabalíes positivos confirmados.
Según la actualización oficial difundida este 23 de enero, del total de focos contabilizados, tres son primarios y 17 secundarios, lo que refleja una progresión que sigue estrechamente ligada a la evolución del brote inicial y a su propagación dentro del área de riesgo ya delimitada.
En paralelo, el operativo de vigilancia se ha mantenido durante las últimas semanas con un volumen elevado de análisis, mientras se refuerzan las medidas de contención en el territorio y se insiste en la importancia de la bioseguridad como barrera clave para proteger a las explotaciones.
Cinco nuevos focos secundarios en la zona de alto riesgo
Desde la anterior nota informativa, fechada el 12 de enero, los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Generalitat de Cataluña han confirmado cinco nuevos focos secundarios. Dos de ellos fueron notificados el 16 de enero, mientras que los otros tres se comunicaron en la jornada del pasado jueves 22 de enero, dentro del seguimiento regular del brote.
En estos nuevos focos se han localizado 25 jabalíes muertos, todos dentro de la zona de alto riesgo, delimitada en un radio de seis kilómetros alrededor de los casos iniciales. Se trata de un dato relevante, porque indica que los hallazgos siguen concentrándose dentro del perímetro establecido, aunque la presión de vigilancia no se rebaja.
El MAPA detalla además que, de forma paralela, se han analizado otros 749 animales que han resultado negativos a la enfermedad. De ellos, 404 procedían de capturas y 345 de actuaciones de vigilancia pasiva, entre las que se incluyen cadáveres completos, restos hallados en el medio natural o animales abatidos tras presentar signos compatibles.
Barreras de contención y vigilancia en explotaciones porcinas
Las medidas de control siguen activas e incluyen la búsqueda intensiva de cadáveres, actuaciones para la reducción de las poblaciones de jabalíes en la zona infectada de bajo riesgo y el refuerzo de vallados y barreras de contención para limitar el movimiento de los animales.
Dentro de este plan, se han identificado 180 puntos de paso considerados de riesgo, donde se han instalado barreras físicas o pasos canadienses, con el objetivo de reforzar el aislamiento y frenar desplazamientos no controlados de fauna silvestre hacia zonas sensibles.
En lo que respecta al sector ganadero, los SVO continúan con los controles en las 57 explotaciones porcinas situadas en la zona infectada. Por ahora, según la información oficial, no se ha detectado sintomatología ni lesiones compatibles con la PPA en esas granjas, un dato tranquilizador dentro de un contexto que sigue siendo delicado.
El ministerio insiste, además, en una idea clave para evitar alarmas innecesarias: se trata de una enfermedad no transmisible a las personas, aunque sí representa una amenaza seria para la cabaña porcina y para el equilibrio sanitario del territorio si llega a explotaciones.
