La Junta de Castilla y León ha publicado este viernes en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) la modificación de la orden que declara la emergencia cinegética por el jabalí (Sus scrofa) y sus hibridaciones, introduciendo dos cambios clave para el sector: la eliminación de la obligatoriedad del precinto digital en el jabalí y la ampliación excepcional de las monterías y ganchos hasta el 8 de marzo.
La supresión del sistema telemático de control de capturas en modalidades como el rececho, el aguardo o espera, la caza en mano y al salto para el jabalí responde a una reivindicación reiterada del sector cinegético. El descontento era patente desde la implantación del precinto digital, una medida que generó críticas por la carga burocrática añadida y que, como informó este medio, fue objeto de malestar entre cazadores y titulares cinegéticos. A partir de ahora, las capturas de jabalí en estas modalidades podrán comunicarse a través de la memoria anual de aprovechamientos prevista en la Ley de Caza, sin necesidad de notificación telemática inmediata.
Se mantienen los visores térmicos y el régimen excepcional
La modificación se enmarca en el régimen excepcional aprobado en diciembre de 2025 para intensificar el control del jabalí ante el riesgo sanitario derivado del foco de peste porcina africana (PPA) detectado en Cataluña. Aquel paquete de medidas eliminó cupos, amplió modalidades y flexibilizó la comunicación de capturas, y ahora se ve reforzado.
La Junta mantiene la autorización del uso de visores térmicos y nocturnos en aguardos dirigidos exclusivamente al jabalí. También continúa permitiéndose la alimentación suplementaria de origen vegetal para aumentar la efectividad de las acciones de control, así como el control de suidos asilvestrados, incluido el cerdo vietnamita y sus hibridaciones.
Las autoridades autonómicas buscan incrementar de manera notable los alrededor de 52.000 ejemplares que se abaten cada año en la comunidad, donde se estima que habitan en torno a 250.000 jabalíes. El portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, explicó tras el Consejo de Gobierno que la emergencia cinegética pretende reducir una población creciente en toda España, especialmente en regiones con gran superficie forestal como Castilla y León. Aunque no concretó una cifra de capturas prevista, sí aseguró que serán superiores a las de una temporada ordinaria.
Ampliación de monterías y ganchos hasta marzo
La principal novedad operativa es la posibilidad de celebrar monterías y ganchos entre el 23 de febrero y el 8 de marzo de 2026, una vez finalizado el periodo hábil ordinario. Al igual que ha sucedido en otras comunidades como Aragón o Castilla-La Mancha, a Junta justifica esta ampliación excepcional en las borrascas registradas en enero y febrero, que habrían impedido el desarrollo normal de estas modalidades y, por tanto, dificultado el cumplimiento de los objetivos de reducción poblacional ligados a la prevención de la PPA.
Durante este periodo extraordinario, las cacerías colectivas autorizadas deberán publicitarse en la plataforma pública de cacerías colectivas de la Consejería, reforzando así la transparencia del proceso. Además, se mantiene la posibilidad de repetir manchas ya cazadas y no se establecen limitaciones en cuanto al número de monterías o ganchos.
El régimen excepcional permite todas las modalidades de caza mayor sobre el jabalí, desde recechos y aguardos hasta caza en mano, al salto, monterías y ganchos, y se aplicará en la totalidad de los cotos, incluidos aquellos orientados tradicionalmente a caza menor.
