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Carmen Machi y Blanca Portillo ridiculizan a las mujeres cazadoras en la presentación de su película ‘Día de caza’

Blanca Portillo y Carmen Machi durante su entrevista. © Fotogramas

El debate sobre la imagen que una parte del cine proyecta del mundo rural ha vuelto a encenderse a cuenta de Día de caza, la nueva película de Pedro Aguilera. En un vídeo difundido por Fotogramas desde el Festival de Málaga, Carmen Machi y Blanca Portillo hablan sobre el papel de la mujer en ambientes cinegéticos y dejan varias afirmaciones que han sentado especialmente mal en el sector cinegético y, sobre todo, entre muchas mujeres cazadoras.

En la conversación, Blanca Portillo afirma que desconocía la existencia de asociaciones de mujeres cazadoras y añade: «Ahora mismo hay asociaciones de mujeres cazadoras, que yo no tenía ni la más remota idea. Cuando a mí me lo dijo Pedro, yo no daba crédito, dije: “No puede ser”. Sí, sí, más mujeres que hombres».

A partir de ahí, la actriz remata con una frase que ha corrido como la pólvora en redes sociales: «Y siguen haciendo, pues lo que se ha hecho siempre en las cacerías: juntarse para pintar la mona y para hacer negocios». Y añade a continuación: «Son absolutamente reales» y «todo eso que se ve en la película es real».

La polémica se agranda todavía más cuando, al ser preguntadas por si habían contactado con alguna de esas mujeres o si habían acudido a alguna asociación para empaparse un poco, la respuesta fue tajante. Carmen Machi dice: «No hace falta» y tras varias carcajadas, Blanca Portillo dice: «Yo no quería, señor juez, yo no quería». A lo que Carmen Machi apostilla: «Se detectan, se detectan».

No hablar con ellas, pero darlo por hecho

Ese fragmento es, seguramente, el que más irritación ha provocado entre quienes conocen de cerca la realidad del sector. Porque el vídeo no deja solo una crítica o una opinión sobre un determinado ambiente, sino la admisión expresa de que no consideraron necesario contrastar con mujeres cazadoras reales lo que estaban contando.

Más adelante, Carmen Machi explica cuál fue su aproximación al asunto: «Nosotros como mucho tuvimos una persona que nos enseñó a utilizar las armas y es lo más que… lo más cercano que estuvimos». Blanca Portillo, por su parte, añade: «Yo, de hecho, lo que hice fue hablar con un hombre que él trabaja organizando partidas de caza para esta gente. Y sí que me contó cómo son esos ambientes de caza».

La cuestión, para muchos de los que han reaccionado al vídeo, está precisamente ahí. Las actrices no presentan su visión como una mirada parcial, ni como la recreación de un perfil concreto y minoritario, sino como una especie de retrato general. Y lo hacen, además, admitiendo que no hablaron con las propias protagonistas sobre las que estaban opinando.

En otro momento de la charla, Blanca Portillo insiste en ese tono sombrío sobre lo que refleja la película: «Pueden llegar… pueden llegar a cosas inauditas en esas fincas». Carmen Machi interviene entonces para afirmar: «Además, tú fíjate, mientras están matando a conejitos, que eso vaya tela también… ellos están hablando de otras cosas». Y remata con una valoración todavía más dura: «Hay algo terrible. Y luego mientras hacen negocios, están pensando en sus cosas. El poder que da una escopeta de pum, pum (hace un gesto de disparar) a uno más pequeñito es un poco repugnante».

@fotogramas_es Desde el Festival de Málaga hablamos con Carmen Machi, Blanca Portillo y Zoé Arnao sobre 'Día de caza', la nueva película de Pedro Aguilera. La cinta es un remake del clásico 'La caza' de Carlos Saura, pero esta vez cambia el punto de vista: cuatro mujeres se reúnen para una jornada de caza que pronto se convierte en algo mucho más tenso. 'Día de caza' se estrena en cines el 5 de junio de 2026. ¿Tienes ganas de verla? #QueVer #Cineentiktok #apeliculasRevomendadas #29FestivalMálaga #DíaDeCaza ♬ sonido original – Fotogramas

Las cazadoras responden: «No me siento identificada»

La reacción no tardó en llegar. Entre los más de cien comentarios que acumuló la publicación, muchas de las respuestas más compartidas proceden precisamente de mujeres cazadoras que rechazan de plano ese retrato. Bea Alcoya escribió: «Sorprende escuchar a ciertas actrices pontificar sobre la mujer cazadora sin haber pisado un monte ni haberse molestado en entender qué es realmente la caza».

Una cazadora junto a su perro. © Israel Hernández

En la misma línea, otra usuaria dejó un mensaje igual de claro: «Yo como mujer cazadora os aconsejo que para hablar lo hagáis con conocimiento de causa, hablar gratuitamente de oídas es muy fácil. Yo no me siento identificada para nada con lo que estáis hablando». También otra aficionada a la caza apuntó: «Como mujer cazadora os aconsejo que para hablar de caza lo hagáis con conocimiento y no de esta manera».

Llama la atención que algunas de las críticas más duras no proceden siquiera de personas afines a la actividad. Una usuaria llamada Beli comentaba: «No me gusta nada la caza. Pero lo de no molestarse en ir a hablar con ellas y decirlo con esa altivez es penosa».

En el fondo, buena parte del enfado gira alrededor de un tópico que en el campo conocen bien: el de presentar la actividad cinegética como un mundo de élites, señoritos y favores, cuando la realidad social de la caza española es mucho más amplia, diversa y ligada al medio rural.

‘La caza sin filtros’, frente a la caricatura

La controversia llega, además, en un momento en el que desde el propio sector ha mostrado la realidad de la caza con una imagen muy distinta. Ahí encaja el documental La caza sin filtros, citado estos días por muchos aficionados como contrapunto a esa visión caricaturesca y urbana del cazador.

María del Carmen Romero García, alcaldesa de Almargen. © Israel Hernández

En ese trabajo aparece, por ejemplo, María del Carmen Romero, alcaldesa de Almargen y dirigente de Izquierda Unida, defendiendo sin rodeos el papel social e histórico de la actividad. Su frase más comentada fue esta: «La caza fue una conquista de la revolución francesa». No es una intervención menor, porque rompe de frente con ese intento recurrente de encasillar la defensa de la caza dentro de una sola etiqueta ideológica.

La regidora recuerda también en el documental que «Julio Anguita y Antonio Romero eran cazadores», y sitúa el debate en un terreno que en demasiadas ocasiones se ignora: el de los pueblos, la gestión del territorio y el vínculo directo con el campo. Es justamente ese enfoque, más apegado a la realidad rural, el que muchos echan en falta cuando desde ciertos ámbitos culturales se habla de la caza sin haberla conocido de cerca.

Por eso el malestar que ha generado el vídeo de Machi y Portillo va más allá de una simple polémica de redes. Lo que ha molestado es la ligereza con la que se dibuja a miles de mujeres y hombres cazadores españoles, reduciéndolos a una caricatura de salón, negocios y escopetas. Y eso, en un país donde la inmensa mayoría de los aficionados pertenece al mundo trabajador y rural, no pasa inadvertido.

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