La naturaleza sigue sorprendiendo incluso a quienes pasan media vida junto al agua. Un aficionado a la pesca de Málaga, seguidor de Jara y Sedal, ha compartido con nuestra redacción unas imágenes que muestran una captura tan inusual como llamativa: un cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii) completamente amarillo, una coloración extraordinariamente rara en esta especie invasora que habitualmente presenta tonos rojizos, oscuros o pardos.
El ejemplar apareció entre numerosos cangrejos de coloración normal capturados en la misma jornada. La diferencia resulta tan evidente que basta comparar ambos individuos para apreciar hasta qué punto se trata de un caso excepcional. El propio pescador reconoce que, tras años de afición, jamás se había encontrado con algo parecido.
«Nunca había visto nada igual», asegura el aficionado andaluz, que quedó tan sorprendido como quienes posteriormente vieron las fotografías. Según explica, entre los pescadores de la zona tampoco recuerdan un hallazgo semejante. Aunque en ocasiones aparecen animales con coloraciones extrañas en distintas especies, los cangrejos amarillos son extremadamente raros y apenas existen referencias documentadas en España. De hecho, uno de los pocos casos similares que trascendió públicamente fue recogido por La Rioja en 2014, cuando un pescador de Logroño capturó otro ejemplar amarillo en el canal de Mendavia (Navarra).
Una anomalía genética muy poco frecuente
La explicación más probable de este fenómeno apunta a una alteración genética relacionada con los pigmentos del caparazón. Los especialistas denominan xantismo a la aparición de una coloración amarilla anormal en animales que normalmente presentan otros colores. Esta condición puede deberse a mutaciones que alteran la producción o distribución de determinados pigmentos.
En los crustáceos, los colores habituales son el resultado de complejas combinaciones de pigmentos y proteínas. Cuando alguno de esos mecanismos falla, pueden aparecer ejemplares con tonalidades poco comunes. En otras especies de crustáceos, como los bogavantes, se han documentado individuos amarillos cuya aparición se considera extraordinariamente rara y vinculada a mutaciones genéticas. En el caso del cangrejo rojo americano, la coloración habitual varía entre el rojo intenso y tonalidades más oscuras o grisáceas, pero los ejemplares completamente amarillos son excepcionales.
Un ejemplar que difícilmente pasa desapercibido
Más allá de la curiosidad científica, una coloración tan llamativa puede convertirse en un problema para el propio animal. Los individuos amarillos destacan mucho más frente a depredadores como aves acuáticas, garzas o mamíferos que se alimentan de estos crustáceos. Precisamente por esa visibilidad resulta complicado que ejemplares con este tipo de mutaciones sobrevivan durante mucho tiempo en estado salvaje, lo que contribuye a que los avistamientos sean todavía más escasos.
El hallazgo del pescador andaluz se suma así a una lista muy reducida de registros conocidos en España. Y aunque el cangrejo rojo americano sea una especie ampliamente distribuida en ríos, canales y humedales de nuestro país, encontrar uno con esta tonalidad sigue siendo un acontecimiento extraordinario que muchos aficionados podrían no llegar a ver nunca a lo largo de toda una vida de pesca.
Un fenómeno raro, pero no imposible
Los expertos recuerdan que las mutaciones relacionadas con la coloración aparecen de forma espontánea en muchas especies animales. Algunas provocan albinismo, otras melanismo —que oscurece el cuerpo— y otras, como parece ocurrir en este caso, generan tonos amarillos o anaranjados anómalos.
Por eso, aunque la probabilidad de encontrar un cangrejo amarillo sea muy baja, la naturaleza sigue demostrando que siempre guarda espacio para las sorpresas. Y esta captura realizada en Andalucía es una buena prueba de ello.
