La Beretta Ultraleggero Silver, presentada en 2021, marcó desde su lanzamiento una ruptura clara dentro del catálogo de la marca italiana. No se trata de una simple evolución, sino de un concepto técnico que busca responder a una pregunta compleja: hasta dónde puede aligerarse una escopeta de acero sin comprometer su durabilidad.
Con un peso de 2,8 kilogramos en su versión con cañón de 61 centímetros, esta superpuesta desafía la percepción tradicional del cazador. En mano resulta sorprendentemente ligera, con un equilibrio bien resuelto que evita caídas hacia la culata o excesos de peso en la boca. Esa primera impresión no es casual, sino fruto de un trabajo profundo sobre su estructura.
Una báscula aligerada sin comprometer la resistencia
El elemento central de la Ultraleggero es su báscula, basada en el clásico diseño de Beretta con hombros trapezoidales y doble pasador cónico. Sin embargo, ha sido profundamente rediseñada mediante vaciados en los laterales y la parte inferior, dejando únicamente el material imprescindible.
Estos huecos se completan con insertos de tecnopolímero que, además de reducir peso, generan un efecto visual que recuerda a los grabados tradicionales cuando incide la luz. Más allá de la estética, el objetivo es claro: aligerar sin perder fiabilidad estructural.
Durante su uso en campo, no aparecen flexiones ni sensaciones de fragilidad, algo especialmente relevante en un arma de estas características. A este conjunto se suma el empleo de aluminio en componentes como el guardamonte y la palanca de apertura —heredada de la serie 694—, logrando un ahorro total de aproximadamente 404 gramos frente a una 690 convencional.
Encare natural y comportamiento en el disparo
La Ultraleggero Silver incorpora maderas de nogal seleccionado de clase 2,5, con una cavidad interna ampliada en la culata para seguir reduciendo peso. El acabado al aceite aporta no sólo estética, sino también funcionalidad, ya que facilita la reparación de marcas tras jornadas exigentes en el monte.
El encare es rápido y natural, una cualidad clave en una escopeta ligera donde cualquier desajuste se percibe con mayor intensidad. La cantonera Extralight, un 30% más ligera que una convencional, absorbe correctamente el retroceso y mantiene la estabilidad en el hombro incluso en secuencias prolongadas de disparo.
Los cañones Steelium Optima Bore HP, fabricados en acero de triple aleación mediante perforación profunda, martillado en frío y distensión al vacío, ofrecen plomeos uniformes y bien repartidos. Incorporan un doble cono de unión de 80 milímetros y están disponibles en longitudes de 61, 66, 71 y 76 centímetros.
La ausencia de bandas ventiladas laterales reduce masa innecesaria y favorece una línea de tiro limpia. La banda superior ventilada 6×6 con estriado antirreflejo y punto de mira esférico de acero completa un conjunto pensado para la eficacia en condiciones reales. El arma utiliza chokes internos Optima-Choke de 70 milímetros, aptos también para el uso de perdigones de acero.
Una escopeta pensada para largas jornadas
En el terreno práctico, la Ultraleggero Silver transmite desde los primeros disparos una sensación clara: es un arma diseñada para acompañar durante horas sin convertirse en una carga. Su ligereza se traduce en una ventaja tangible en modalidades como la caza de la perdiz en mano, donde los desplazamientos continuos y el terreno exigente terminan pasando factura.
Cada gramo cuenta en este contexto, y Beretta ha logrado reducir peso donde realmente importa. No obstante, esta reducción tiene una consecuencia inevitable: el retroceso se percibe algo más al emplear cargas potentes, una cuestión inherente a la física.
Aun así, con cartuchos de 32 o 34 gramos el comportamiento resulta plenamente confortable, y el balance general sigue siendo claramente favorable. A ello se suma un conjunto de líneas elegantes y acabados cuidados que convierten esta escopeta en una pieza equilibrada entre funcionalidad y estética.
La Ultraleggero Silver no busca reinventar la superpuesta, pero sí demostrar que todavía hay margen para evolucionarla. Y lo hace con un planteamiento técnico coherente, orientado al uso real y con una idea clara: aligerar sin renunciar a lo esencial.
