Fundación Artemisan ha anunciado este 9 de octubre que se personará para intentar frenar la suspensión cautelar de la caza de nueve especies de aves en la Comunidad de Madrid. La entidad está preparando su respuesta al auto del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), adoptado a solicitud de SEO/BirdLife, y acompañará a la Administración regional con informes científicos.
Su actuación incluirá la presentación de alegaciones y datos recopilados durante años mediante el Observatorio Cinegético y los proyectos Coturnix y Zorzales. Con esta documentación, la fundación pretende rebatir los argumentos sobre el declive de las especies afectadas y defender que su aprovechamiento cinegético se realiza de forma sostenible.
La suspensión afecta a perdiz roja, codorniz, becada, zorzal alirrojo, zorzal real, paloma zurita, paloma bravía, corneja negra y urraca. Para Artemisan, paralizar su caza sin una justificación científica suficiente supone un perjuicio evidente para los cotos madrileños.
Informes científicos para combatir la suspensión
La respuesta de la fundación se apoyará en tres iniciativas de seguimiento de fauna en las que participan cazadores y científicos. Entre ellas figura Coturnix, centrada en la codorniz, junto al Proyecto Zorzales y al Observatorio Cinegético, una red que permite recopilar información sobre las poblaciones de especies cinegéticas.
Según explica Artemisan, los resultados de estos trabajos contrastan con los declives que argumenta SEO/BirdLife. La entidad sostiene, además, que los datos obtenidos ya han contribuido en los últimos años a frenar en Europa iniciativas dirigidas a prohibir la caza de especies como la codorniz.
Uno de los puntos que cuestiona es la inclusión de aves que, según señala, presentan tendencias estables o incluso positivas en los datos de la propia organización ecologista. Cita como ejemplos la urraca y la paloma zurita, cuya presencia entre las especies afectadas considera especialmente sorprendente.
Artemisan asegura que existen evaluaciones regionales
La fundación también rechaza el argumento de que no se hayan localizado evaluaciones regionales específicas. Afirma que esa información sí existe, tanto a través del Observatorio Cinegético como de proyectos desarrollados por la Comunidad de Madrid, y anuncia que la incorporará al informe que prepara contra la suspensión cautelar.
Su objetivo es poner esos datos al servicio de la defensa de la actividad cinegética. Artemisan reclama que las decisiones sobre gestión de la naturaleza y conservación se apoyen en criterios científicos y técnicos, y critica que se impulsen restricciones por motivos que considera ideológicos.
En este sentido, recuerda que otras impugnaciones de órdenes de veda y normativas cinegéticas han sido rechazadas por los tribunales. La entidad considera que las estrategias encaminadas a paralizar la caza deberían tener consecuencias y anuncia que seguirá defendiendo al sector frente a las organizaciones que buscan acabar con esta actividad.
Los cazadores, una pieza clave en la recogida de datos
Artemisan insiste en la importancia de mantener la apuesta por la ciencia aplicada a la caza. Destaca el respaldo de Mutuasport y las federaciones a proyectos que permiten a miles de cazadores aportar información sobre el estado de las poblaciones silvestres.
La fundación presenta esa colaboración entre cazadores y científicos como una herramienta para la conservación y la toma de decisiones. Ahora pretende trasladar sus resultados al procedimiento abierto en Madrid para combatir la suspensión de las nueve especies.
