Los cazadores que recorren los humedales españoles conocen sus querencias, observan los movimientos de las aves y siguen los cambios que se producen entre temporadas. Ese conocimiento del territorio será una de las bases de AQUAVES, un nuevo proyecto de ámbito nacional que acaba de iniciar su despliegue para convertir la colaboración del colectivo cinegético en información científica sobre las poblaciones de aves acuáticas.
La iniciativa está impulsada y financiada por Mutuasport, cuenta con la coordinación científica y técnica de Fundación Artemisan y se desarrolla con la colaboración de la Real Federación Española de Caza (RFEC). Las federaciones autonómicas tendrán un papel fundamental para organizar los trabajos, acercar las metodologías a los participantes y movilizar a las sociedades de cazadores en los territorios donde comenzará el seguimiento.
El proyecto arranca con las primeras jornadas de presentación y formación y con una necesidad concreta: disponer de información coordinada, comparable y mantenida en el tiempo. El propósito es que las decisiones sobre la gestión de estas especies puedan apoyarse en datos objetivos obtenidos mediante el trabajo conjunto de investigadores, técnicos y cazadores.
Un seguimiento que irá más allá de los censos
AQUAVES pretende estudiar diferentes aspectos de las poblaciones de aves acuáticas para comprender mejor su evolución. Además de estimar su abundancia, el proyecto analizará la estructura de edades, la productividad, la presión cinegética y los periodos de llegada, estancia y migración de las especies objeto de seguimiento.
Para ello se desarrollará una metodología estandarizada y replicable, de manera que la información recopilada pueda compararse entre territorios y a lo largo de los años. Esa continuidad permitirá construir series de datos y relacionar los resultados de los distintos trabajos, desde los conteos en los humedales hasta el análisis de las muestras aportadas por los cazadores.
Entre las especies incluidas figuran la agachadiza común, el ánade friso, el ánade rabudo, el ánade real, el ánsar común y la cerceta común. También serán objeto de seguimiento el cuchara común, la focha común, la gallineta común, el pato colorado, el porrón europeo y el silbón europeo. El proyecto contempla, además, indicadores específicos para aquellas aves cuya detección resulta más complicada.
Los trabajos se desarrollarán en algunos de los principales humedales españoles, como el Delta del Ebro, La Albufera y los complejos lagunares de Castilla-La Mancha y Andalucía. A partir de este despliegue, AQUAVES aspira a conformar progresivamente una red de seguimiento de alcance nacional, con criterios comunes que permitan integrar la información obtenida en cada zona.
El conocimiento de los cazadores, al servicio de la investigación
La participación del colectivo cinegético ocupa un lugar central en el proyecto. Su presencia continuada en los humedales y la experiencia acumulada sobre las especies, sus desplazamientos y el uso del hábitat constituyen una fuente de conocimiento que AQUAVES quiere incorporar a un sistema de trabajo científico y coordinado.
Para hacerlo, los participantes recibirán formación sobre las metodologías de seguimiento y la forma de registrar la información. Los trabajos se llevarán a cabo mediante la colaboración de técnicos, dinamizadores y cazadores previamente formados, de modo que las observaciones y muestras recogidas respondan a protocolos comunes y puedan utilizarse en los análisis del proyecto.
Las sociedades de cazadores y las federaciones autonómicas facilitarán esa conexión entre el equipo científico y quienes conocen los humedales sobre el terreno. Su intervención será esencial para identificar colaboradores, organizar las acciones y dar continuidad al seguimiento. Así, los cazadores participarán tanto en la obtención de los datos como en una iniciativa cuyos resultados servirán para orientar la gestión de las poblaciones.
Cómo podrán colaborar los cazadores y las sociedades
Una de las vías de participación serán los censos de aves acuáticas, que se realizarán desde puntos fijos de observación y mediante recorridos por los humedales. Los muestreos se coordinarán para obtener información comparable y reducir las posibles duplicidades en los conteos, un aspecto necesario para que las estimaciones reflejen con mayor precisión la abundancia de las poblaciones.
También se pondrán en marcha seguimientos adaptados a especies de difícil detección, entre ellas la agachadiza común y la gallineta común. En estos casos se emplearán transectos, recorridos y puntos de observación ajustados a sus características y a los hábitats que utilizan. El objetivo es disponer de herramientas que permitan estudiar también a las aves que resultan menos visibles en los censos habituales.
Otra forma de colaborar será el registro de las jornadas de caza mediante fichas estandarizadas. En ellas se recogerán datos como la duración de la jornada, el número de cazadores participantes y las capturas de cada especie. Esta información permitirá estudiar la presión cinegética y relacionarla con las estimaciones de abundancia obtenidas a través de los trabajos de seguimiento.
Los cazadores contribuirán asimismo con la recogida de muestras alares de ejemplares cazados de las especies objetivo. Su posterior análisis permitirá determinar la edad y el sexo de las aves y obtener indicadores sobre la productividad de sus poblaciones. Una jornada correctamente registrada o una muestra recogida siguiendo las indicaciones del equipo técnico podrán convertirse, por tanto, en información útil para la investigación.
Datos para conocer las poblaciones y orientar su gestión
Los distintos trabajos de AQUAVES aportarán información complementaria. Los censos servirán para estimar la abundancia, mientras que las muestras alares ayudarán a estudiar la productividad. Los registros cinegéticos permitirán relacionar las capturas con las poblaciones estimadas y el seguimiento periódico contribuirá a conocer los momentos de llegada, estancia y migración de las diferentes especies.
La combinación de estos datos permitirá avanzar hacia modelos de gestión basados en la evolución de las poblaciones. Para lograrlo será necesario mantener el seguimiento en el tiempo y aplicar los mismos criterios de trabajo en los territorios participantes. Esa continuidad es una de las bases del proyecto y permitirá comparar la información de unas temporadas con otras.
El trabajo se centrará en ecosistemas de gran valor para las aves acuáticas. Los humedales constituyen áreas de reproducción, invernada y parada migratoria y, al mismo tiempo, están sometidos a distintas presiones ambientales. Conocer mejor lo que sucede en estos espacios ofrecerá una base científica más sólida para gestionar y conservar las especies que los utilizan.
Cuatro federaciones autonómicas en el despliegue inicial
En esta primera fase participan la Federación de Caza de la Comunidad Valenciana, la Federación Andaluza de Caza, la Federació Catalana de Caça y la Federación de Caza de Castilla-La Mancha. Su colaboración permitirá trasladar las metodologías a los distintos territorios y organizar la participación de los cazadores y las sociedades vinculadas a los humedales.
Las federaciones actuarán como enlace entre los equipos científicos y los colaboradores locales. Entre sus funciones estarán la coordinación territorial, el apoyo a las acciones sobre el terreno, la organización de la formación y la identificación de zonas y participantes. Esta estructura busca facilitar que la información recogida se integre en un sistema común de seguimiento.
La distribución de responsabilidades responde al carácter colaborativo de AQUAVES. Mutuasport impulsa y financia la iniciativa, Fundación Artemisan asume la coordinación científica y técnica y la RFEC colabora en su desarrollo. Las federaciones autonómicas aportarán la organización y la conexión con el colectivo cinegético necesarias para llevar el proyecto a los humedales.
Las primeras jornadas comienzan en Valencia y continúan en Andalucía
El calendario inicial de presentación y formación incluye dos citas en la Comunidad Valenciana: Almenara, en Castellón, el 28 de septiembre, y Sueca, en Valencia, el día 29. El despliegue continuará en Andalucía con las jornadas previstas para el 1 de octubre en Los Palacios y Villafranca, en Sevilla, y el 2 de octubre en Jerez de la Frontera, en Cádiz.
Estas sesiones, desarrolladas con el apoyo y la coordinación de las respectivas federaciones autonómicas, permitirán explicar los objetivos del proyecto y sus métodos de trabajo. También servirán para informar a los cazadores sobre cómo incorporarse a la red nacional de colaboradores y participar en la generación de datos desde sus territorios.
A estas acciones se sumará el trabajo en Cataluña, con la colaboración de la Federació Catalana de Caça, dentro del despliegue progresivo de la iniciativa. La formación será una pieza esencial para que técnicos, dinamizadores, sociedades y cazadores apliquen los mismos protocolos y para garantizar la calidad y comparabilidad de la información recopilada.
Una nueva apuesta de Mutuasport por la ciencia cinegética
AQUAVES da continuidad a la inversión de Mutuasport en iniciativas como el Observatorio Cinegético, Coturnix o Zorzales. La entidad refuerza así una línea de trabajo centrada en generar información objetiva y documentar la contribución de los cazadores al conocimiento, seguimiento y conservación de la fauna silvestre.
El nuevo proyecto quiere consolidar una red en la que científicos, técnicos, gestores, federaciones y cazadores trabajen de forma coordinada. La experiencia sobre el terreno y las metodologías científicas se unirán para obtener datos útiles sobre las aves acuáticas y disponer de herramientas que ayuden a conocer y gestionar mejor sus poblaciones.
