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Proponen pagar a los cazadores para reducir los jabalíes y evitar el avance de la tuberculosis en León

Cerdo y jabalí. © Shutterstock

La expansión de la tuberculosis bovina en la Montaña Oriental Leonesa ha vuelto a poner sobre la mesa el problema del crecimiento descontrolado del jabalí en buena parte del norte peninsular. ASAJA León ha advertido de que la situación en las zonas limítrofes con Cantabria es ya crítica después de que la mayoría de los ejemplares silvestres analizados en programas específicos hayan dado positivo a la enfermedad.

La organización agraria sostiene que el jabalí se ha consolidado como el principal reservorio de la tuberculosis bovina en esta comarca leonesa y denuncia que el problema está golpeando directamente a las explotaciones ganaderas. En menos de un año, el área de influencia del Parque Nacional y el Parque Regional de Picos de Europa ha registrado al menos cinco vaciados sanitarios, una medida que obliga al sacrificio completo de rebaños afectados.

Según ASAJA León, los serotipos detectados en la fauna silvestre coinciden con los presentes en las explotaciones ganaderas de la zona, algo que, a juicio de la organización, confirma la relación entre ambas poblaciones y el papel de la fauna cinegética en la transmisión del patógeno.

La organización agraria también ha reclamado a la Junta de Castilla y León que deje de ocultar los datos sobre prevalencia de la enfermedad en fauna silvestre. Además, considera imprescindible coordinar actuaciones con Cantabria y Asturias para frenar la expansión de la tuberculosis en todo el entorno de la Cordillera Cantábrica.

Jabalí. © Israel Hernández

Incentivos a los cazadores para reducir las poblaciones

ASAJA León propone una reducción drástica de las poblaciones de jabalíes y considera necesaria la eliminación de al menos dos tercios de los censos actuales. Para lograrlo, plantea organizar cacerías incentivadas económicamente, estableciendo un pago por cada ejemplar abatido que permita implicar a los cazadores y obtener resultados rápidos sobre el terreno.

Desde la organización recuerdan además que gran parte de la superficie afectada pertenece a una reserva regional de caza gestionada directamente por la Administración autonómica. Por ello, responsabilizan a la Junta de Castilla y León de los daños sanitarios derivados del crecimiento de estas especies y de una gestión que, según denuncian, «está comprometiendo la viabilidad de las granjas de vacuno de montaña».

El sector ganadero insiste en que no puede seguir soportando en solitario las consecuencias económicas y sanitarias de la enfermedad. Los productores recuerdan que las explotaciones cumplen estrictos protocolos de erradicación mientras la fauna silvestre continúa desplazándose libremente por el territorio y actuando como reservorio permanente de la tuberculosis.

Preocupación creciente en el sector ganadero

La preocupación entre los ganaderos de la montaña leonesa ha ido aumentando durante los últimos meses por el impacto económico que suponen los vaciados sanitarios y las restricciones derivadas de los positivos detectados. Aunque la provincia de León mantiene oficialmente su declaración como territorio indemne a la tuberculosis bovina, las organizaciones agrarias consideran que la situación real sobre el terreno es cada vez más complicada.

El avance del jabalí en numerosos puntos de España lleva años generando conflictos vinculados a daños agrícolas, accidentes de tráfico y transmisión de enfermedades. Ahora, la tuberculosis vuelve a situar a esta especie en el centro del debate, especialmente en territorios donde la convivencia entre ganadería extensiva y grandes densidades de fauna silvestre se ha convertido en un problema difícil de controlar.

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