La sobrepoblación de conejo de monte sigue asfixiando al campo castellanomanchego. Ante una situación que el sector considera ya insostenible, ASAJA Castilla-La Mancha llevará a la Mesa del Conejo un paquete de nuevas propuestas con las que pretende dar un giro real a un problema que está provocando pérdidas millonarias en cultivos.
La organización agraria considera que las medidas actuales son insuficientes y reclama una respuesta más ambiciosa, coordinada y eficaz. El objetivo no es otro que lograr soluciones duraderas que permitan proteger las explotaciones y garantizar la viabilidad del sector agrario en la región. Ante esta situación, ASAJA CLM plantea un conjunto de actuaciones que abordan el problema desde varios frentes, desde el control poblacional hasta la prevención y el apoyo económico a los agricultores afectados.
Más presión cinegética y nuevos métodos de control
Uno de los pilares fundamentales de la propuesta pasa por intensificar el control de las poblaciones. ASAJA propone ampliar los métodos autorizados, incluyendo el uso de aire comprimido en calibres 4,5 mm y 5,5 mm, además de extender la caza nocturna y el empleo del calibre .22 a más terrenos y sociedades de cazadores.
La organización también considera clave que el control se mantenga durante todo el año. En este sentido, plantea incorporar el mes de mayo, coincidiendo con el ciclo reproductivo del conejo, para evitar repuntes que agraven aún más la situación en los meses siguientes. Además, se solicita reducir las distancias de seguridad en zonas especialmente afectadas y agilizar la autorización de herramientas como las cajas trampa. A ello se suma la necesidad de reforzar los equipos humanos, con más agentes medioambientales y especialistas en control con hurón.
Actuar sobre el entorno para eliminar refugios
Más allá de la presión cinegética, ASAJA insiste en que es imprescindible intervenir sobre el entorno. El mantenimiento de infraestructuras públicas y cauces resulta clave para facilitar la localización de madrigueras y evitar que estas zonas se conviertan en refugios incontrolables.
También reclaman que las superficies dañadas sean reconocidas como barbecho de biodiversidad dentro de los ecorregímenes, evitando así que los agricultores sufran una doble penalización: la pérdida de producción y las sanciones administrativas. En paralelo, se apuesta por impulsar la investigación de nuevas herramientas de control más eficaces, como el desarrollo de piensos específicos que permitan actuar de forma masiva sobre la especie.
Más ayudas y blindaje de infraestructuras
La prevención ocupa otro bloque esencial en las medidas planteadas. ASAJA propone la instalación de vallados perimetrales ultrarresistentes en vías de comunicación, humedales y zonas sensibles como las ZEPA, donde el conejo encuentra refugio y se reproduce sin control.
Asimismo, exige la publicación urgente de ayudas para cerramientos, protectores individuales y eliminación de majanos, con financiación suficiente para cubrir todas las inversiones necesarias.
En el ámbito de los seguros agrarios, la organización considera fundamental adaptar los sistemas actuales para que las indemnizaciones reflejen el daño real. También pide ampliar la declaración de emergencia cinegética a más municipios y simplificar los trámites administrativos.
ASAJA CLM insiste en que todas estas medidas deben ir acompañadas de una dotación presupuestaria acorde a la magnitud del problema. La organización espera que la próxima reunión de la Mesa del Conejo marque «un punto de inflexión definitivo» para frenar una situación que amenaza a miles de explotaciones.
