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Agricultores y cazadores se unen en Extremadura para desarrollar la Ley de Caza

El acceso a las sociedades locales, la regulación del jabalí al salto y la adaptación de la normativa a las nuevas licencias son los puntos destacados. También se ofrece la creación de un Servicio de Control con Arco de Especies Silvestres.

6/3/2020 | FEDEXCAZA

La Federación Extremeña de Caza y Asaja Extremadura han presentado de manera conjunta una propuesta sobre el desarrollo reglamentario de la Ley de Caza.

Esta iniciativa, que se presentó ayer en una rueda de prensa celebrada en Cáceres, se centra en tres aspectos de la Ley: la regulación del acceso a las sociedades locales de cazadores; la regulación del jabalí al salto; y la adaptación de la normativa regional a la tipología de licencias de caza, una vez que se ha pasado de ocho tipos de licencia a solo dos.

Según ha recordado el presidente de la Federación Extremeña de Caza, José María Gallardo, la modificación de la Ley de Caza aprobada en el Parlamento regional supone, a su vez, necesidad de modificar determinados aspectos de sus normas de desarrollo reglamentario.

Para ello la Administración ha creado un grupo de trabajo, y ayer se presentaron las aportaciones realizadas por FEDEXCAZA y Asaja dentro del compromiso de ambas entidades con el mundo rural. Y es que estas entidades entienden que «más allá de las diferencias que siempre pueden y deben existir entre agricultores, ganaderos y cazadores, siempre serán muchos más los puntos de encuentro que nos hagan ir de la mano», ha explicado Gallardo.

Por su parte, el presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, ha recalcado la importancia del trabajo conjunto de agricultores, ganaderos y cazadores, al tiempo que ha dejado claro que «sin cazadores dejaría de existir el campo».

Dentro de sus propuestas plantean una regulación de acceso a las sociedades locales de cazadores acorde a la nueva Ley, dotándolas de una mayor autonomía para la admisión de socios y la gestión de su acotado. Para ello proponen que las sociedades puedan hacer listas de espera a partir de 50 hectáreas por socios, en lugar de las 30 hectáreas que hay en la actualidad, además de poder fijar orden de preferencia en el acceso. «El objetivo fundamental es poder tener una presión cinegética acorde a las características de cada coto», ha añadido Gallardo.

En cuanto a la regulación del jabalí al salto, la iniciativa tiene en cuenta tanto las normas existentes en otras comunidades como las particularidades del territorio extremeño. En concreto, proponen la limitación de tres perros por cazador, con un máximo de 15 por cuadrilla, el uso de cartucho bala para escopeta y la obligación de portar chaleco de alta visibilidad.

Además, sugieren que esta modalidad no se practique en las manchas de caza mayor recogidas en los planes técnicos de caza. Por Ley tampoco se podrá practicar en las Comarcas Cinegéticas VC4 (comarcas con vocación de caza mayor), mientras que para las comarcas cinegéticas VC3 (comarcas de Gata, Hurdes, La Vera y Ambroz) se reconoce un régimen especial por sus características singulares.

Servicio de control con arco

El presidente de la Federación Extremeña de Caza ha insistido en que esta regulación responde, entre otras cosas, al aumento de la población de jabalí en Extremadura, hasta el punto de que las capturas de esta especie se han duplicado en la última década. Así, se intenta eliminar la especie de zonas no tradicionales de distribución y su reagrupación en zonas tradicionales de caza mayor. Ángel García Blanco ha apuntado que esto permitiría avanzar en la recuperación de la caza menor.

En esta misma línea, Gallardo ha avanzado que FEDEXCAZA «ha presentado hoy mismo a la Junta de Extremadura un proyecto de colaboración, 100% altruista, gracias a la contribución de numerosos cazadores arqueros, para instituir en nuestra región el Servicio de Control con Arco de Especies Silvestres». El objetivo de este servicio, perteneciente a la Federación Extremeña de Caza, es incidir exclusivamente en especies silvestres plaga, como una necesaria y conveniente herramienta de gestión y control poblacional selectiva. Este servicio está sujeto a una regulación y normativa específica, y nada tiene que ver con la práctica de la caza con arco lúdico recreativa que se regula como actividad cinegética, ha aclarado.

José María Gallardo ha señalado que de esta forma se atiende a la demanda existente «para paliar las alteraciones ambientales, las pérdidas económicas, o los conflictos sociales, que propician ciertas poblaciones silvestres descontroladas u otras especies como las exóticas invasoras y sus híbridos que, además, provocan numerosos daños a la agricultura, ganadería, o desgraciados accidentes de tráfico».

Para ello se sigue el procedimiento implantado en comunidades como Madrid o Andalucía, y que lleva funcionando con gran éxito en la capital de España durante los últimos 7 años, especialmente indicado para entornos urbanos o periurbanos y para épocas y lugares donde no se puede emplear armas de fuego.

       
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