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Un agricultor de Almería destruye toneladas de melones porque los intermediarios sólo le ofrecen 20 céntimos por kilo

© TikTok

La crisis de rentabilidad que atraviesan muchos agricultores españoles ha vuelto a hacerse visible a través de un vídeo difundido en TikTok por el perfil Calculaagronature, una empresa productora de pepino y melón de Almería. En las imágenes se observa cómo una gran cantidad de melones es arrojada a un contenedor mientras su propietario denuncia los bajos precios que le ofrecen los intermediarios para comprar la producción.

El vídeo, grabado en una explotación agrícola almeriense, acumula miles de visualizaciones y cientos de comentarios. En él, el agricultor asegura que lleva varios días recibiendo ofertas de compra que considera insuficientes para cubrir los costes de producción y decide deshacerse de la mercancía antes que venderla a pérdidas.

«Llevan dos días los intermediarios, los compradores de melón, los comerciales, llamadlos como queráis. Llevan dos días aquí mareándome para comprar los melones. Me quieren dar el precio entre veinte y treinta céntimos. ¿Tú crees que esto es normal, que me quieran dar ese precio por los melones y luego en la tienda están a más de dos euros el kilo?», denuncia el productor en la grabación.

«A ese precio, los tiro»

La escena muestra cientos de melones acumulados en un remolque mientras el agricultor explica la decisión que ha tomado ante la situación del mercado. Su mensaje refleja la frustración de muchos productores que ven cómo la diferencia entre el precio en origen y el que paga el consumidor final sigue siendo motivo de polémica.

«Mira lo que hago yo con los melones. A ese precio, mira, los tiro. No le vendo a ninguno un melón. Conmigo no van a ganar dinero. Todo a la basura. Es una pena, pero a esto estamos llegando en el campo en Almería. Hay que tirar nuestras cosechas», afirma mientras enseña la mercancía desechada.

Las imágenes han generado un intenso debate entre los usuarios de la red social. Muchos muestran su indignación al comparar los precios denunciados por el agricultor con los que encuentran habitualmente en supermercados y fruterías. Otros le proponen alternativas para comercializar directamente la fruta.

Uno de los comentarios más apoyados señala: «Qué país se nos está quedando». Otro usuario lamenta que «el que trabaja el campo es el que menos cobra», mientras varios consumidores aseguran haber visto melones vendidos entre 1,50 y más de 2 euros por kilo.

El debate sobre los intermediarios

Buena parte de las reacciones se centran en el papel de los intermediarios dentro de la cadena alimentaria. Algunos usuarios animan al productor a buscar fórmulas de venta directa. «Vender directamente como antiguamente, poniendo puestos, de lo contrario los que ganan son los intermediarios», escribe una persona.

También hay quienes plantean la creación de canales alternativos de distribución. Una usuaria comenta: «Ojalá hubiese un camión que se llamara ‘la frutoneta’ recorriendo las ciudades con fruta de Andalucía, con precios justos para ambas partes». No faltan tampoco quienes recuerdan que situaciones similares se están produciendo con otros cultivos. Entre los comentarios aparecen referencias a cebollas, patatas o limones cuyos precios en origen, según denuncian algunos agricultores, tampoco permiten obtener márgenes suficientes.

@calculaagronature Cada año lo mismo ,dicen que no tienen más precio para los melones sin embargo en los supermercados están a más de 2€kg , esto no lo podemos permitir debemos de establecer un precio mínimo entre todos los agricultores y no vender por debajo de ese precio#elreydelmelon #todoconjamon #elreydelpepino #calculagronature #todoconsobrasada ♬ sonido original – Calculaagronature🥒🍈

Una imagen que vuelve a poner el foco en el campo

La publicación llega en un contexto marcado por las continuas reivindicaciones del sector agrario sobre los costes de producción, la rentabilidad de las explotaciones y la diferencia entre el precio que recibe el productor y el que finalmente paga el consumidor.

Aunque no se conoce la cantidad exacta de melón destruida en esta ocasión, las imágenes han vuelto a poner sobre la mesa una realidad que periódicamente genera controversia: la de agricultores que prefieren no comercializar determinadas cosechas cuando consideran que los precios ofrecidos no compensan el trabajo ni la inversión realizada durante meses.

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