El agricultor Alonso Allende, impulsor del proyecto AOVE Albatajar, ha denunciado públicamente la situación de inseguridad que, tal y como advierte, vivió al regresar de madrugada a su finca. Según relata en un vídeo que acumula decenas de miles de reproducciones, un coche entró delante de él en la propiedad y sus cuatro ocupantes se dirigieron hacia la casa.
Los hechos habrían ocurrido cuando volvía de Madrid, alrededor de las 00:30 o la 1:00 horas. Al aproximarse a la explotación observó cómo el vehículo accedía al recinto. «Justo cuando están entrando en la casa, les pongo largas, les pito y tal. Cuatro tíos», explica en la grabación.
Allende sostiene que llamó inmediatamente a la Guardia Civil. De acuerdo con su testimonio, los agentes le comunicaron que ya habían recibido «varios avisos por la zona», que se habían producido otros intentos de robo y que llevaban un tiempo tratando de localizar a los ocupantes del vehículo. Por el momento, no ha trascendido ninguna información oficial que permita confirmar estos extremos ni las intenciones de aquellas personas.
«Suerte que les vi entrando»
El agricultor cree que su llegada evitó que los desconocidos pudieran acceder a la vivienda o llevarse herramientas y maquinaria. «Suerte que les vi entrando», afirma antes de recordar el esfuerzo económico que supone mantener una explotación y adquirir los equipos necesarios para trabajarla.
«Yo llevo aquí ya unos cuantos años matándome a trabajar, con un esfuerzo diario, quitándome caprichos, quitándome ocio, para poder invertir, comprarme una maquinita, una motosierra nueva, una desbrozadora…», lamenta. Su crítica nace precisamente del temor a que en apenas unos minutos alguien pueda arrebatarle unas herramientas adquiridas durante años de sacrificio.
Allende abandonó el mundo de la contabilidad y las finanzas para dedicarse profesionalmente al campo. Actualmente trabaja en la recuperación de un olivar centenario situado en la Campiña Castellana, entre los ríos Henares y Jarama, que permaneció abandonado durante décadas, según explica en la página oficial de Albatajar.
La Guardia Civil tardó 45 minutos, según su relato
El productor asegura que los agentes tardaron aproximadamente 45 minutos en llegar a la finca, aunque deja claro que su denuncia no va dirigida contra ellos. «Esto no va contra los guardias civiles. Todos muy amables, muy honorables, muy serviciales, pero no pueden», puntualiza.
Su reproche se dirige hacia la falta de medios y capacidad de respuesta en extensas áreas rurales. «Tenemos un sistema que no es capaz de defenderte», sostiene en una intervención cargada de indignación. También critica que las personas con numerosos antecedentes puedan continuar delinquiendo, aunque no aporta datos que permitan relacionar a los cuatro desconocidos con esa afirmación.
El relato ha generado una enorme reacción en Instagram. Numerosos usuarios expresan su apoyo y coinciden en señalar la sensación de abandono e inseguridad que sufren muchas explotaciones aisladas. Algunos reclaman más efectivos de la Guardia Civil y una respuesta más rápida ante este tipo de avisos. Otros cuentan experiencias similares en viviendas, negocios o fincas.
Allende concluye su mensaje con una reflexión sobre la vulnerabilidad de quienes viven y trabajan lejos de los principales núcleos urbanos. «El Estado está ausente, no hay Estado. Yo seguiré aquí esforzándome», sentencia antes de invitar a compartir su experiencia para mostrar «lo que está pasando en el campo español».
