Los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid han denunciado a tres personas por abatir zorzales utilizando reclamos electrónicos, un procedimiento prohibido que reproduce sonidos para atraer a estas aves. La intervención, de la que informó Telemadrid este 3 de noviembre, terminó con el decomiso de las armas utilizadas, los dispositivos y los ejemplares que habían abatido.
La cadena autonómica sitúa en decenas los zorzales abatidos, aunque no ofrece un recuento exacto. Tampoco identifica el municipio donde se produjo la actuación ni concreta la fecha de los hechos. La información disponible atribuye las denuncias al empleo de estos aparatos, sin detallar otras posibles infracciones.
Sonidos artificiales para atraer a los zorzales
El método empleado por los presuntos furtivos se basa en reproducir cantos o llamadas de aves mediante dispositivos electrónicos. El sonido busca provocar la aproximación de los ejemplares que se encuentran en las inmediaciones, facilitando que entren en la zona donde esperan quienes pretenden abatirlos.
Según recogen otros medios locales, los tres denunciados utilizaban estos dispositivos para atraer a los zorzales y dispararles. Entre los elementos esenciales de la intervención se citan tres personas denunciadas y la incautación de armas, reclamos electrónicos y aves abatidas.
Conviene distinguir estos aparatos de otras formas de reclamo tradicional que puedan estar permitidas para determinadas especies y modalidades. En este caso, el procedimiento señalado por los agentes era la reproducción electrónica de sonidos para atraer a las aves.
Un procedimiento incluido entre los medios prohibidos
La prohibición de estos medios tiene respaldo en la legislación estatal. La Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, incluye los grabadores y magnetófonos en su anexo VII, dedicado a los procedimientos prohibidos para la captura o muerte de animales. Su utilización como reclamo para cazar no queda amparada por disponer de licencia o encontrarse dentro del periodo hábil.
Por el momento, las informaciones publicadas no concretan la cuantía de las posibles sanciones ni comunican una resolución sobre las denuncias. Lo confirmado es la intervención del material y de las piezas abatidas por parte de los agentes forestales.
