El movimiento no es casual. En muchos cotos públicos, la gestión de permisos y la presión cinegética obligan a garantizar que los recechos se desarrollen con control, seguridad y conocimiento del terreno. En este caso, el consistorio reconoce que no dispone de medios suficientes para atender a todos los cazadores adjudicatarios en determinadas épocas del año.
La licitación, publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público, plantea un contrato de servicios para cubrir esa necesidad concreta: acompañar y supervisar a quienes obtengan permisos de corzo en el coto municipal TE-10255-D. El presupuesto base asciende a 20.000 euros (IVA incluido) para un periodo de dos años, con inicio previsto el 15/04/2026 y finalización el 15/04/2028.
Un servicio clave para garantizar el correcto desarrollo del rececho
El objeto del contrato es claro: el adjudicatario deberá acompañar a los cazadores durante sus jornadas, asegurando que el aprovechamiento se realiza conforme a la normativa y a las condiciones del coto. El pliego señala que estos acompañantes deben contar con conocimientos suficientes del terreno y de la gestión cinegética, ya que su función va más allá de guiar: deben velar por la correcta ejecución del aprovechamiento en todo momento.
Además, se trata de una prestación continua durante los periodos hábiles, con una estimación de hasta 500 horas anuales de servicio y unos 800 kilómetros al año en desplazamientos dentro del coto. El precio fijado como referencia es de 19,36 euros por hora (IVA incluido), a lo que se suma el kilometraje. Unos números que reflejan la dificultad de encontrar perfiles cualificados en el mercado local.
Un proceso abierto con requisitos técnicos específicos
El contrato se adjudicará mediante procedimiento abierto simplificado, lo que permite que cualquier empresa o profesional interesado pueda presentar oferta. Sin embargo, no basta con ofrecer el mejor precio. El Ayuntamiento valorará especialmente aspectos como el conocimiento del coto de Mosqueruela, la experiencia en gestión cinegética y el dominio de los periodos hábiles de las distintas especies.
También se tendrán en cuenta mejoras como la disponibilidad para prestar el servicio con rapidez, incluso con preavisos de apenas 12 horas. Otro punto relevante es que no se admiten variantes, y las ofertas anormalmente bajas podrán ser rechazadas si no se justifican adecuadamente, siguiendo los criterios habituales de la contratación pública.
Un ejemplo de profesionalización en los cotos municipales
Este tipo de contratos refleja una tendencia cada vez más extendida: la profesionalización de la gestión en los cotos públicos, donde la administración busca garantizar calidad, seguridad y cumplimiento normativo.
En zonas como la sierra de Gúdar, donde se ubica Mosqueruela, el rececho de corzo tiene un importante atractivo económico y cinegético. De ahí la necesidad de ordenar bien el aprovechamiento. Con este contrato, el Ayuntamiento no solo cubre una carencia de medios, sino que también refuerza la imagen de un coto gestionado con criterios técnicos, algo cada vez más valorado por los cazadores que participan en este tipo de adjudicaciones.
