Pocas marcas forman parte de la memoria colectiva de la caza española como Trust. Y pocos cartuchos despiertan tanta nostalgia entre los cazadores veteranos como el Galgo Verde, una munición humilde y eficaz que durante décadas acompañó a miles de familias en los peores años del campo español. En plena posguerra, cuando muchas casas dependían de lo que pudiera abatirse en el monte para llenar la olla, este cartucho estuvo presente en incontables jornadas de conejos, perdices o zorzales. Ahora, casi un siglo después del nacimiento de la firma armera eibarresa, aquel nombre histórico vuelve convertido en una edición especial que mira directamente a la caza de nuestros abuelos.
La firma eibarresa ha anunciado el lanzamiento de una edición especial limitada del Galgo Verde Fieltro Especial Ojeo, una versión conmemorativa con la que la marca comienza a calentar motores de cara a su centenario, que celebrará en 2026. La noticia fue adelantada hace apenas unos días por la propia empresa a través de sus redes sociales.
«Lanzamos una edición especial limitada de uno de nuestros modelos más icónicos: Galgo Verde Fieltro Especial Ojeo», explicaba Trust en su perfil oficial de Instagram. El anuncio no ha pasado desapercibido entre muchos aficionados a la caza menor, especialmente entre quienes todavía recuerdan aquellas cajas de cartón de estética clásica que durante décadas llenaron chalecos y morrales.
Lo llamativo de esta nueva edición no es solo el cartucho en sí, sino el cuidado trabajo estético que hay detrás. Trust ha recuperado un packaging inspirado en los modelos históricos de la marca, con una imagen que recuerda inevitablemente a las cajas de cartuchos de nuestros abuelos. El verde intenso, la tipografía clásica y el dibujo del galgo evocan otra época de la caza, más pausada y romántica.
Un homenaje a la caza menor de siempre
La marca define este lanzamiento como un homenaje a «una edad dorada de la caza menor». Y la sensación es precisamente esa. La nueva caja del Galgo Verde parece sacada de una armería de mediados del siglo pasado, cuando las jornadas de ojeo y las cajas de cartón formaban parte inseparable del paisaje cinegético español.
Aunque la estética sea retro, el cartucho mantiene unas prestaciones plenamente vigentes. El modelo llega en calibre 12, con vaina de cartón, taco de fieltro, culatín de 12 milímetros y velocidades de hasta 405 metros por segundo. Se comercializará en cargas de 28 y 30 gramos con plomo del 7, dos configuraciones pensadas específicamente para el ojeo.
Según explica la propia firma: «El ojeo exige rapidez, regularidad y una distribución de tiro impecable». Por eso, la versión de 28 gramos busca ofrecer «un disparo contundente pero cómodo», mientras que la de 30 gramos apuesta por «una mayor densidad en el aire» y un «plomeo uniforme y letal».
Un cartucho que nos acompañó durante décadas
A diferencia de otros modelos históricos desaparecidos con el paso de los años, el Galgo Verde aún continúa incluido en el catálogo de Trust. El cartucho ha seguido comercializándose hasta hoy, manteniendo un pequeño núcleo de fieles que siguen confiando en él para determinadas modalidades de caza menor.
La diferencia ahora está en la presentación. Esta edición limitada recupera esa estética clásica que muchos cazadores echaban de menos y convierte la caja en algo más que un simple envase. Hay un evidente componente emocional en este lanzamiento, pensado para quienes todavía asocian determinados cartuchos a recuerdos familiares, mañanas de invierno o viejos ojeos de perdiz.
Con este movimiento, Trust no solo celebra sus casi cien años de historia. También reivindica una forma de entender la caza y la munición en la que todavía pesan conceptos como tradición, identidad y memoria. Y eso, en tiempos de diseños cada vez más impersonales, tiene mucho de regreso a casa.
