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El toque de queda que estudia el Gobierno amenaza a las esperas de jabalí

El toque de queda prohibiría circular entre las 00:00 y las 06:00 horas de la mañana, poniendo en riesgo la caza nocturna del jabalí.

Javier Fernandez-Caballero

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha avisado de que la segunda ola de contagios de coronavirus «no es una amenazada sino que ya es una realidad» en todos los países de Europa, incluido España, y ha solicitado a los españoles «estar en guardia y en alerta».

Por ello, desde el ejecutivo se está trabajando en establecer un plan de alertas que podría sustituir al estado de alarma que durante estos días vuelve a restringir la movilidad en Madrid. Madrid sigue estando en riesgo extremo en esa nueva escala, al igual que comunidades como Aragón, Navarra o Cataluña.

Tal y como ha insistido Illa en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, vienen semanas «muy duras» tanto en España como en el resto de Europa, ya que el virus «sigue presente» y circulando «entre nosotros». De hecho, ha informado de que la tasa media de casos en Europa por 100.000 habitantes se sitúan en torno a los 400 casos.

«Estamos hablando de incidencias muy altas que han crecido con mucha rapidez en las últimas semanas. Por tanto, la situación es preocupante y en España también», ha dicho Illa, para pedir a la población reducir la movilidad y sus contactos sociales, cumpliendo las principales medidas de higiene que han demostrado ser más eficaces como, por ejemplo, el lavado de manos, el uso de las mascarillas, el distanciamiento social y la higiene colectiva.

Los aguardos nocturnos de jabalí podrían verse afectados

Fuentes cercanas a la Comunidad de Madrid aseguran que que esta región está planeando establecer el toque de queda entre las 00.00 y las 06:00 horas de la mañana. Esta medida consiste en prohibir a cualquier ciudadano circular por las calles de manera libre sin un motivo válido para el Gobierno central.

Si esta medida se lleva a cabo, esto supondría una amenaza para los aguardos nocturnos de jabalí, que suelen practicarse durante esas horas. Esta modalidad, que generalmente se practica en solitario y que se puede llevar a cabo perfectamente sin contacto social, además es una de las más efectivas para prevenir los daños a la agricultura.

Un problema que se solucionaría con la declaración de la caza como actividad esencial

El mundo rural pide al Gobierno que declare la caza actividad esencial

El problema al que se enfrentan de los ciudadanos que realizan esperas de jabalí es el mismo que afecta a los cazadores que actualmente se encuentran en municipios confinados: no pueden salir de ellos para ir a cazar. Esto podría solucionarse si el Gobierno atendiese a las más de sesenta entidades representativas del mundo rural han suscrito una carta enviada el pasado viernes a Pedro Sánchez en la que reclaman la declaración oficial de la caza como actividad esencial.

Por este motivo, el mundo rural ha pedido ha solicitado al Ejecutivo y sus ministerios competentes (Sanidad, Interior y Agricultura) que confirmen de forma urgente que los desplazamientos puntuales de los cazadores son considerados como una de las excepciones a las posibles normativas de confinamiento. Hasta ahora, no ha habido una respuesta.