Editorial: La ministra de transición ecologista debe dimitir

¿Lo compartes?

Editorial

Teresa Ribera, Ministra de Transición Ecológica.
Teresa Ribera, Ministra de Transición Ecológica.

La ecología es una parte de las ciencias biológicas que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con el medio en el que viven. Indudablemente el hombre es uno más, y el que mayor impacto genera. Como toda ciencia es aséptica y nunca excede el campo del conocimiento: se limita a analizar la realidad, a establecer relaciones y a extraer conclusiones. Para romper esa fría barrera que impone la razón se inventó el ecologismo, que es un movimiento netamente ideológico que trata de elevar a la vida política y social la ecología, abogando por cambiar aquellas actitudes humanas que tienen un impacto negativo en el medio. Las causas del ecologismo pueden ser muy loables, pero es un movimiento que se basa en la emoción y no en la razón, a diferencia de la ciencia a la que trata de apadrinar.

Cuando hace unos meses Pedro Sánchez llegó al Gobierno de España escenificó un profundo viraje hacia el ecologismo y “dividió” en dos el siempre cambiante Ministerio de Medio Ambiente. La agricultura se separó del entonces MAGRAMA y creó una nueva cartera para su flamante Ministerio de Transición Ecológica. Un nombre muy elocuente apoyado en el concepto de ecología. Sobre el papel, algo ilusionante: cambiar nuestra manera de interactuar con el medio para ayudarlo a mejorar. Y al frente de él, Teresa Ribera, una madrileña licenciada en derecho y diplomada en derecho constitucional y ciencia política muy próxima a las asociaciones ecologistas.

A priori, el hecho de desconocer el mundo rural y no tener formación específica en biología ni en ninguna otra ciencia relacionada con la naturaleza no debería ser impedimento para desempeñar su trabajo al frente de un ministerio de ecología de manera eficiente. Porque la ausencia de conocimiento se puede suplir con asesoramiento. En cambio, la falta de prudencia y respeto a todos los ciudadanos españoles sí la invalida para seguir al frente del MITECO. Las declaraciones realizadas la pasada semana, cuando aseguró que prohibiría la caza y los toros y que no entiende a la gente que disfruta viendo sufrir a los animales son muy irresponsables y evidencian que no está facultada para seguir al frente de ese ministerio, cuya nomenclatura, insistimos, exhibe la ecología como seña de identidad. Reducir un aspecto ecológicamente tan importante como es la caza a un simplista y estigmatizado “disfrute” por ver sufrir o morir a los animales evidencia una incapacidad manifiesta para afrontar la tarea que el Gobierno le ha encomendado.

La caza y los cazadores son indispensables en los ecosistemas españoles. El impacto ecológico que supone prohibir la caza puede ser desastroso para el medio. La ecología nos recuerda ejemplos como el del urogallo cantábrico, a punto de extinguirse después de haber prohibido su caza y previo pago de millonarias subvenciones a los grupos ecologistas. Pasó antes en esa misma zona con la perdiz pardilla, ha sucedido en Portugal con el lobo ibérico y a mayor escala tenemos el ejemplo de Kenia, donde su gobierno estudia levantar la prohibición de la caza que impuso hace 41 años después de ver que las poblaciones de fauna se han desplomado un 70%. Mucho más que en el resto de países vecinos donde la caza y los cazadores siguen siendo lo que siempre han sido: un factor de conservación del medio. Un elemento protagonista más de la ecología.

Cabe recordar que estas declaraciones de Teresa Ribera llegan después de que la ministra haya protagonizado dos reuniones con las bien subvencionadas asociaciones ecologistas de España y una con el PACMA. Con el partido animalista, incluso, llegó a abordar la prohibición de la caza. Los representantes cinegéticos han solicitado un encuentro con ella en reiteradas ocasiones, pero Ribera ha declinado sentarse con ellos. Algo impropio de quien aspira a representar a todos los españoles. Por este motivo es más que evidente que Teresa Ribera ha convertido el Ministerio de Transición Ecológica en un Ministerio de Transición Ecologista, algo que a buen seguro se aleja del planteamiento inicial de Pedro Sánchez y abre un abismo entre el Gobierno y un mundo rural al que parece haber abandonado.

 

Editorial: La ministra de transición ecologista debe dimitir
5 (100%) 3 votos

¿Lo compartes?

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here