La elección del cartucho siempre ha generado debates entre cazadores. Hay quien no cambia nunca de carga, quien adapta el plomo a cada jornada y quien prueba diferentes opciones hasta encontrar la combinación que mejor funciona con su escopeta. Lo cierto es que, por encima de gustos personales, hay un aspecto que resulta innegociable: utilizar un cartucho de calidad, con un plomeo regular y un comportamiento constante disparo tras disparo.
En mi caso tiempo utilizando distintos modelos de J&G Excopesa en jornadas de media veda, perdiz, zorzal y conejo. Precisamente esa experiencia sobre el terreno me ha permitido comprobar que la marca cuenta con una gama muy amplia en la que varios cartuchos pueden servir perfectamente para una misma modalidad. En muchos casos no existe una única respuesta correcta, sino que será el propio cazador quien termine inclinándose por una carga u otra en función de su acotado, del choke que utilice o incluso del comportamiento concreto de su escopeta.
Es en ese abanico de posibilidades donde reside parte del encanto de encontrar la combinación perfecta. Lo importante es partir de una base fiable, con cartuchos que ofrezcan uniformidad, velocidad y regularidad, algo que hemos podido comprobar en toda la gama probada de J&G Excopesa.
Un buen cartucho empieza mucho antes del disparo
Muchas veces se presta toda la atención al número de perdigón o a los gramos de carga, pero detrás de un cartucho hay mucho más. La calidad de la pólvora, la dureza del perdigón, el taco, la vaina o la regularidad del proceso de fabricación terminan influyendo directamente en el resultado que veremos sobre la pieza.
Precisamente esa regularidad es una de las sensaciones que transmite estos cartuchos. Disparo tras disparo el comportamiento resulta homogéneo, algo fundamental cuando se afrontan jornadas largas o modalidades en las que pueden realizarse numerosos disparos, como ocurre durante la media veda o en los grandes pasos de zorzales.
Además, la marca mantiene una oferta muy amplia que cubre prácticamente todas las necesidades de la caza menor. Aunque hace un par de temporadas renovó la imagen de sus cajas, unificando el diseño de la gama verde CAZA e indicando mediante impresión lateral los gramos y el número de perdigón, la esencia del producto sigue siendo la misma: cartuchos fiables y pensados para rendir jornada tras jornada.
Media veda: palomas exigentes y cartuchos para cada situación
Si hay una modalidad donde hemos utilizado especialmente estos cartuchos es durante la media veda, principalmente en la caza de la paloma torcaz. Y es aquí entran en juego varios factores. No es lo mismo un puesto donde las torcaces entran francas a media altura que otro donde vuelan altas y nos obligan a realizar disparos más largos de lo deseado. Por eso resulta complicado recomendar un único cartucho.
Bajo mi experiencia, los modelos CAZA 32, CAZA 34, SUPER 32 y ESPECIAL CAZA funcionan de forma excelente para esta modalidad. Cuando las palomas pasan cerca o a una distancia media, los de 32 gramos ofrecen un equilibrio magnífico entre velocidad, densidad de plomeo y comodidad en el disparo. Sin embargo, cuando las palomas se suben a las nubes o las condiciones obligan a estirar algo más los disparos, los 34 gramos de los modelos citados aportan ese plus que muchos cazadores buscan. En ambos casos hablamos de cartuchos con un plomeo muy uniforme que permiten centrarse únicamente en realizar un buen encare y un correcto seguimiento de la pieza.
El SUPER 32, uno de los modelos de gama alta de la marca, destaca precisamente por ese equilibrio entre velocidad y presión que tanto se agradece cuando se enlazan muchos disparos durante una mañana de media veda. El ESPECIAL CAZA, por su parte, añade una carga de 34 gramos que ofrece un rendimiento sobresaliente cuando las condiciones se complican.
Del zorzal al conejo: cada modalidad tiene su cartucho
Para la caza del zorzal, donde normalmente predominan disparos rápidos y relativamente cercanos, el CAZA 30 nos parece uno de los cartuchos más equilibrados de toda la gama. Su suavidad de disparo permite afrontar jornadas con muchas oportunidades sin que el retroceso termine pasando factura. Ese mismo modelo también resulta muy recomendable para el conejo, especialmente cuando alternamos disparos rápidos en manchas abiertas o linderos.
Ahora bien, cuando el conejo rompe prácticamente bajo los pies o nos obliga a realizar un disparo casi a tenazón, los DISPERSANTES 32 cobran todo el sentido. Su taco dispersante consigue abrir antes el plomeo y aumentar las probabilidades de impacto en disparos muy cercanos, donde un cartucho convencional puede concentrar demasiado la nube de perdigones.
Es un cartucho muy específico, pensado precisamente para esas situaciones donde apenas existe margen para encarar y corregir el disparo. En ese terreno demuestra por qué sigue siendo una opción imprescindible para muchos conejeros.
Perdices, confianza y regularidad
La perdiz roja probablemente sea una de las piezas más exigentes para cualquier cartucho. Su velocidad, sus cambios de dirección y la variedad de distancias a las que nos podemos enfrentar obligan a utilizar munición capaz de responder en cualquier situación. En nuestras pruebas, tanto el ESPECIAL CAZA, como el SUPER 32 y el CAZA 34 ofrecen un comportamiento sobresaliente para esta modalidad. Los tres presentan plomeos muy regulares y mantienen una contundencia suficiente para afrontar tanto perdices que arrancan cerca como aquellas que terminan alejándose rápidamente o las que hayan podido venir revoladas.
Al final, muchas veces será la experiencia personal la que incline la balanza hacia uno u otro modelo. También influirá el coto, el choke empleado e incluso la forma de disparar de cada cazador. Nuestra conclusión tras varias temporadas utilizando esta gama y otras varias es clara. Cuando se parte de cartuchos con una fabricación cuidada, un plomeo constante y un rendimiento contrastado, el cazador puede olvidarse de la munición y concentrarse en lo realmente importante: hacer un buen disparo. Si el encare es correcto y la puntería acompaña, estos cartuchos responderán como se espera de ellos.
