Pierde a su perro cazando becadas y las animalistas que lo capturan le hacen vivir un calvario para recuperarlo

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√Ālvaro Fern√°ndez sali√≥ a cazar becadas el pasado fin de semana en Cantabria. Uno de sus perros se perdi√≥ y, despu√©s de buscarlos sin descanso, apareci√≥ en un anuncio de Facebook. El suplicio acababa de comenzar.

13/12/2019 | Redacción JyS

perro cazador
La pareja, después de recuperar a Luca. / Cuaderno de caza

El pasado s√°bado 7 de diciembre √Ālvaro Fern√°ndez sali√≥ a cazar a su en su coto de Cantabria ‚Äďen la Junta de Voto‚Äď y se llev√≥ a sus tres perros: Figo, Crono y Luca. Se trata de tres setter ingleses que con los que caza la becada, su gran pasi√≥n. ¬ęComo hab√≠a cacer√≠a de jabal√≠ y no quer√≠a molestar, ni ser molestado, me fui a una esquinita del coto y aprovech√© a revisar zonas del cazadero que hasta ese momento no hab√≠a visitado¬Ľ, relata.

Sobre las 8:30 horas ech√≥ a andar y tan solo media hora despu√©s se le hab√≠a despistado Luca en una zona ¬ębastante despejada de arboleda, salteada por alguna que otra mata de encina y con una zona de avellanos al fondo que suele refugiar becadas puntualmente¬Ľ. ¬ęNo le di mayor importancia, pero s√≠ me sent√© a esperar, antes de seguir andando y que se despistase del todo¬Ľ, relata.

Pasaban los minutos y no volv√≠a, ¬ęalgo bastante inusual en √©l, puesto que se trata de un perro que no se aleja demasiado, por lo que empec√© a dar vueltas y llamarlo¬Ľ. Como no respond√≠a, el joven decidi√≥ volver a sentarse y hacer tiempo, pensando que antes o despu√©s seguir√≠a su rastro, har√≠a acto de presencia y podr√≠an seguir cazando. ¬ęPero en ese impasse, escuch√© el beeper de Crono en muestra, me levant√© confundido porque llev√°bamos un buen rato en la zona, acud√≠ a su altura y lo encontr√© en el fondo de una torca. Mientras lo sacaba, me invadieron los nervios creyendo que Luca hab√≠a corrido la misma suerte y en su caso, no portaba beeper, ni GPS que me orientase hacia su localizaci√≥n¬Ľ, dice el joven sobre los angustiosos momentos.

Dos días buscándolo en el monte… y un raro anuncio en Facebook

Estuvieron dos d√≠as busc√°ndolo por el monte: ¬ęNo recuerdo las vueltas que pude dar a la zona gritando su nombre y llam√°ndolo con el silbato. Revis√© cada palmo de terreno buscando otros agujeros en los que se pudiese haber colado, pero tampoco lo escuchaba ladrar, ni dar se√Īales de ning√ļn tipo¬Ľ.

El lunes encontr√≥ una publicaci√≥n en Facebook con una recompensa de mil euros para quien encontrase una setter que se hab√≠a perdido en Asturias y en los comentarios de aquella publicaci√≥n hab√≠a un enlace a otro post con un perro blanco y naranja que hab√≠an encontrado ¬ęen los montes de Cantabria¬Ľ. ¬ęLo segu√≠ y‚Ķ ¬°Joder, era Luca!¬Ľ, explica √Ālvaro. ¬ęMe puse tan nervioso como emocionado y sin perder un segundo escrib√≠ por messenger a la chica que hab√≠a colgado la publicaci√≥n, pero solo eran las 8 de la ma√Īana y supuse que estar√≠a durmiendo¬Ľ, admite.

¬ęCuando me respondi√≥ estaba llegando al coto y pr√°cticamente no ten√≠a cobertura, pero acert√≥ a darme el contacto de la chica que ten√≠a a Luca en su casa, para que la llamara. Fue muy amable. La llam√© varias veces seguidas, pero daba ocupado¬Ľ, sigue relatando el joven.

Minutos despu√©s le devolvi√≥ la llamada y al descolgar y explicarle quien era, se top√≥ con ¬ęuna voz seca, bastante inquisitiva, que empez√≥ por aclararme que no le iba a dar el perro a nadie que no llevase la documentaci√≥n correspondiente. Atropellado por los nervios, le pregunt√© por el estado del perro y le dej√© claro que ten√≠amos lo que ped√≠a, de modo que no hab√≠a problema alguno, pero antes seguir con la conversaci√≥n, se cort√≥ la llamada por falta de cobertura¬Ľ, admite el joven.

De todos modos, ¬ęya hab√≠a hablado con mi mujer para que se encargase de quedar con la chica y recoger a Luca cuanto antes, as√≠ que me qued√© aliviado por descubrir al cachorro sano y salvo, pero con la mosca detr√°s de la oreja, pues la breve conversaci√≥n con ella me hab√≠a dejado un tanto fr√≠o¬Ľ.

Siguen los problemas

Al volver al coche y recuperar la cobertura, ten√≠a varios WhatsApps y llamadas de su mujer y, nada m√°s leerlos, confirm√≥ sus sospechas. ¬ęMi mujer hab√≠a hablado con ella en varias ocasiones a lo largo de la ma√Īana, le hab√≠a confirmado que ten√≠a al cachorro en su casa y que estaba bien, aunque algo trabado de las patas (normal despu√©s de la aventura), muy asustado‚Ķ por lo visto lo hab√≠a encontrado una pareja de senderistas la misma tarde de s√°bado en que se perdi√≥, pero desconfiaba de que se hubiese perdido, m√°s bien cre√≠a que lo hab√≠amos abandonado y creo que no quiso abandonar la idea en ning√ļn momento, algo del todo absurdo cuando fuimos nosotros mismos quienes nos pusimos en contacto con ella nada m√°s ver la publicaci√≥n en Facebook¬Ľ, admite.

De hecho, seg√ļn sigue narrando Fern√°ndez, ¬ęle solt√≥ a mi mujer que el perro mostraba signos de haber sido maltratado ‚Äďcomo no sea a caricias‚Ķ‚Äď, que no estaba bien alimentado ‚Äďtodos mis perros comen pienso a placer de una tolva, m√°s suplementos de pasta, carne, sardinillas y similares en tiempo de caza‚Äď y alguna perlita m√°s del estilo‚Ķ adem√°s le reiter√≥ que no le iba a entregar el cachorro a nadie que no acudiese a buscarlo con su documentaci√≥n, para lo cual, mi mujer ya le hab√≠a enviado por WhatsApp distintas capturas de la cartilla y del LOE, junto con varias fotos de Luca en casa con nosotros, con mis otros perros, en el monte, incluso una de la misma jornada en que se hab√≠a perdido¬Ľ.

Pero insist√≠a constantemente en que le iba a llevar a su veterinario ‚Äďm√°s tarde les coment√≥ que ya lo hab√≠a llevado nada m√°s recogerlo para verificar si ten√≠a chip‚Äď y que el veterinario decidir√≠a lo que hacer. Seg√ļn ella, no quer√≠a entregarles el perro porque al hacer la lectura del chip, aparec√≠a Aitor ‚Äďdue√Īo anterior‚Äď como propietario de Luca, ¬ęy como te puedes imaginar, la desesperaci√≥n y los nervios iban en aumento porque no entend√≠amos absolutamente nada¬Ľ ya que ¬ęni mi mujer ni yo entend√≠amos esta actitud cuando le hab√≠amos demostrado con documentos e im√°genes que √©ramos los due√Īos de Luca y recordando art√≠culos en prensa de perros perdidos y protectoras de animales que los hab√≠an castrado, para despu√©s hacer negocio cobrando al propietario los gastos, nos empezamos a poner en lo peor¬Ľ.

Entra en acción una protectora

Nada m√°s llegar a Santander, √Ālvaro le escribi√≥ un WhatsApp a la chica para, de forma cordial, agradecerle que hubiese recogido y cuidado a Luca esos dos d√≠as, reiterarle que ya la hab√≠an demostrado documentalmente que eran los propietarios del perro y pedirle por favor que cambiase de actitud, pues lo mejor para el cachorro era volver a su casa cuanto antes. ¬ęY a√Īad√≠, por supuesto, que retener al perro implicaba caer en un delito tipificado y que si no atend√≠a a razones, nos iba a obligar a personarnos esa misma tarde en su casa acompa√Īados de la Guardia Civil¬Ľ, admite el joven.

Despu√©s de enviar ese WhatsApp ¬ęseguimos intentado hablar con ella sin √©xito, hasta que una protectora de animales de los Corrales de Buelna se puso en contacto con Aitor mediante el tel√©fono que le hab√≠amos enviado a la chica¬Ľ.

En una conversaci√≥n que mantuvo su mujer, la protectora ¬ętambi√©n mantuvo el discurso de la mujer y confirm√≥ que el perro ten√≠a que ir a un veterinario y que solo unos d√≠as despu√©s, cuando √©l decidiese, nos lo podr√≠an entregar¬Ľ. ¬ęMi mujer trat√≥ de razonar con la protectora de animales, pero le fue imposible explicarse porque la chica no cesaba en sus gritos, alegando que ten√≠an muchos perros de caza abandonados y dem√°s argumentos del estilo, hasta que mi mujer dio por sentado que la conversaci√≥n no iba a generar nada productivo, la avis√≥ de que estaban cometiendo un delito y que nos √≠bamos al cuartel de la Guardia Cilvil y sin m√°s dilaci√≥n, colg√≥ el tel√©fono harta de sus malos modos¬Ľ.

Se personan a por el perro

Poco despu√©s √Ālvaro y su mujer decidieron acudir al cuartel. ¬ęPero con el motor arrancado y a punto de salir, lleg√≥ un WhatsApp de la chica que te√≠a al perro. Ya no ten√≠a mayor problema en entregarnos a Luca, pero aun as√≠, insist√≠a en quedar al d√≠a siguiente en el veterinario y recogerle all√≠, a lo que nosotros respondimos que toda la documentaci√≥n estaba en regla y no hab√≠a raz√≥n para alargar esta situaci√≥n¬Ľ, admite.

Eran en torno a las 19:00h cuando le propusieron quedar en su casa media hora despu√©s, justo lo que √≠bamos a tardar en llegar, pero la joven aplaz√≥ la cita hasta las 21:00h, ¬ępues por lo visto, no iba a poder volver antes¬Ľ. ¬ęEst√°bamos tan nerviosos que en lugar de esperar en casa nos fuimos para all√° y nos presentamos con m√°s de una hora y media en de antelaci√≥n por si ve√≠amos alg√ļn movimiento raro o qui√©n sabe qu√©‚Ķ A las 20:30h nos avis√≥ de que estaba en casa y nos pas√≥ las indicaciones para llegar hasta ella. En menos de 5 minutos nos personamos all√≠¬Ľ, sigue relatando.

Recogen a Luca sano y salvo

Junto a su casa se levantaba una farola que ofrec√≠a la √ļnica y escasa luz que hab√≠a en las inmediaciones y, justo debajo, estaba aparcada una furgoneta con huellas de perro rotuladas. ¬ęIncre√≠blemente, est√°bamos tan enfocados en recoger a Luca que no le prestamos la debida atenci√≥n a la furgoneta‚Ķ Hicimos sonar el claxon del coche, tal y como nos indic√≥ y enseguida sali√≥ a abrirnos la puerta, much√≠simo m√°s emp√°tica, comprensiva y amable de lo que se hab√≠a mostrado durante todo el d√≠a¬Ľ, relata √Ālvaro.

Pasaron al bajo de su casa y all√≠ estaba Luca, ¬ętan asustado y temeroso que al sentir entrar gente se fue hasta el fondo de la habitaci√≥n, pero nada m√°s agacharme y utilizar el caracter√≠stico silbido con el que llamo a mis perros, se acerc√≥ r√°pidamente a nosotros y nos fundimos en un abrazo¬Ľ, admite. ¬ęSe le ve√≠a agotado, trabado de las patas de atr√°s y muy asustado, pero a simple vista, sin rastro de problemas m√°s graves. Le hicimos varias preguntas tratando de reconstruir los hechos para entender d√≥nde le hab√≠an encontrado y c√≥mo hab√≠a terminado interviniendo una protectora de animales de los Corrales de Buelna, cuando est√°bamos en la Junta de Voto, a unos 100 kil√≥metros de distancia¬Ľ.

Pero sin perder un √°pice de su recobrada amabilidad, ¬ęse mostr√≥ muy parca en palabras, apenas nos aport√≥ ning√ļn dato sobre qui√©n y c√≥mo hab√≠an encontrado al cachorro y se deslig√≥ por completo de lo que hab√≠a acontecido con la protectora de animales¬Ľ.

Incluso, ¬ęcuando le dije que estaba harto de estos temas y que los cazadores queremos a nuestros perros tanto o m√°s que cualquier otro, se desmarc√≥ de forma condescendiente y me dijo: ¬ęHombre claro, es que todos los cazadores no son iguales¬Ľ, relata √Ālvaro.

Conclusi√≥n del joven: ¬ę¬ŅEsta es la realidad del animalismo?¬Ľ

La conclusi√≥n del joven, que ha hecho p√ļblico su caso a trav√©s de su blog Cuaderno de Caza es clara: ¬ęLo que m√°s me preocupa es que esta gente duerma a pierna suelta creyendo que su conciencia est√° tranquila o pensando que est√°n haciendo alg√ļn bien, porque la realidad es muy diferente y ahora mismo, mientras termino de escribir estas l√≠neas, me cuesta contenerme para no utilizar las incisivas palabras que verdaderamente rondan mi cabeza¬Ľ.

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