La importancia de aportar datos sobre la codorniz silvestre

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El experto en biología animal Jesús Nadal analiza en el siguiente artículo la importancia de que los cazadores aporten datos sobre la codorniz y explica cómo pueden hacerlo para colaborar con la Universidad de Lérida.

8/9/2019 | Jesús Nadal. Dr. en Biología Animal. Catedrático de Escuela Universitaria (UdL)

Jornada de caza de codorniz

El resultado de cada jornada de caza es un dato útil en el seguimiento de la población. Para cazar hay que cuidar y conocer a la especie, por eso necesitamos evaluar anualmente como se encuentra la población. Es imprescindible disponer de un diagnóstico técnico de la situación cada temporada. Igual que la revisión médica anual del trabajador certifica si éste es apto para su función, el estudio de la codorniz es necesario para saber si podemos cazar. No todos los años el coto admite cazar la codorniz. Si forzamos la situación, expulsamos la especie del coto, entonces es incierto y complicado su regreso. Desde la Universidad de Lérida (UdL) hacemos estudios para el seguimiento de la codorniz y tú puedes colaborar informado de tus resultados de la jornada de caza en este enlace.

Codorniz anillada

El anillamiento de la codorniz nos permite conocer el estado de los ejemplares y sus movimientos ,resulta imprescindible para el estudio de la ecología de la población. La técnica del anillamiento captura datos científicos sobre la biología de la especie. Para que el anillamiento produzca información no sólo necesitamos anillar codornices, también recuperar las codornices anilladas. Desde la Universidad de Lérida (UdL) hacemos estudios para el seguimiento de la codorniz, en ellos tiene importancia la colaboración de los cazadores informando de las codornices que capturan con anilla, mediante este enlace se puede comunicar la captura de codornices anilladas.

Conocer la codorniz silvestre

La migración

Los animales cambian de residencia para buscar y explotar hábitats óptimos. Esta estrategia consiste en vivir en lugares donde los recursos sean cuantiosos y les permitan procrear. Hay codornices que son migradoras, parcialmente migradoras y sedentarias.

Migradoras: se desplazan desde las zonas de invernada hasta las zonas de reproducción en la primavera, y desde las zonas de reproducción hasta las de invernada en otoño.

Parcialmente migradoras: hacen desplazamientos que no son sistemáticos, por ejemplo un grupo de codornices llega a un pastizal donde nunca se habían observado y permanecen allí una primavera, verano e invierno, pero se van a otro lugar la siguiente primavera.

Sedentarias: están presentes en la región todo el año aunque suelen hacer movimientos altitudinales entre el invierno y verano. Por ejemplo las codornices de las Islas Canarias.

La mortalidad por la migración

La migración implica elevadas tasas de mortalidad. Las codornices hacen vuelos migratorios nocturnos a una altura entre 5 y 10 m sobre el suelo. Sus predadores las siguen y las esperan. Halcones, aguiluchos, azores, gavilanes, búhos y sobre todo el hombre. Todo el Norte de Africa esta tendido de redes para su captura, estas técnicas cada vez se extienden y se hacen más habituales en el interior del continente africano, con reclamos electrónicos y redes europeas.

En la codorniz europea podemos distinguir las rutas de migración a través de España, Italia e Israel. Dentro de cada una de ellas hay diferentes caminos que cambian con los años. En España tenemos los caminos del interior y los caminos costeros. Los itinerarios del interior cambian los lugares de estancia y los itinerarios costeros son más rápidos con menos paradas. Ambos están afectados por las construcciones, los cables, las estaciones eólicas y la contaminación lumínica. Muchas codornices y otras aves mueren anualmente en choques contra edificios y tendidos de cables, sobre todo en las zonas costeras y portuarias.

El suceso reproductor

La codorniz tiene un potencial reproductor exponencial, eso quiere decir que si cuidamos de ella y su hábitat podemos aumentar mucho su abundancia. De hecho es una de las pocas especies de aves migratorias que no se encuentra en declive, a pesar del cambio global del planeta. Ninguno estamos exentos de nuestra responsabilidad en el deterioro de la tierra, ni de los impactos que la actividad humana genera en la naturaleza. La capacidad de destrucción del hombre actual supera con creces a la capacidad de regeneración natural. Sin embargo, la codorniz a pesar de sufrir un grave impacto sobre sus nidos y polladas, todavía es capaz de arrojar un balance positivo. Por ejemplo, un campo de alfalfa que es un hábitat óptimo para la reproducción, se corta cada mes, por lo que un elevado porcentaje de nidos, hembras y pollos son segados. A pesar de ello las codornices sacan pollos adelante.

El regreso y la caza

La migración de regreso a Africa comienza habitualmente a partir de 15 de agosto y alrededor de esta fecha se abre la media veda. La incertidumbre sobre la presencia y abundancia de la codorniz en los cotos es muy alta y genera apasionados debates entre cazadores. Algún año la cantidad de codornices es espectacular y otros no se ve ningún ejemplar. La población tiene grandes fluctuaciones y cambia los itinerarios y lugares de estancia. Es esta su estrategia para defenderse de los predadores y de la caza. El calentamiento del planeta y el cambio global están llevando a muchas especies de aves migradoras a su rarefacción y sin duda afectan de forma importante a la codorniz

Aportar muestras biológicas

Los estudios de seguimiento de la codorniz que hacemos desde la Universidad de Lérida (UdL) requieren la colaboración de los cazadores cumplimentando sobres-ficha de las codornices cazadas. De esta forma se transforma cada captura del cazador en un dato científico. Con estas muestras podemos medir el estado de la población de la codorniz durante la media veda, evaluar la actividad cinegética, estimar el éxito reproductor, cuantificar la fenología y hacer comparaciones entre regiones. Toda esta información es básica para hacer una gestión sostenible de la especie y mostrar a la sociedad la caza responsable.

La caza sostenible

El cazador es el mayor interesado en conseguir que su actividad pueda seguir practicándose en el futuro y demostrar que sus capturas no dañan a la población. Que la extracción debida a la caza es asumible dentro de la mortalidad que la codorniz puede soportar. Para hacer esto posible, se necesitan estudios de seguimiento de la población, de anillamiento, de muestras biológicas, además de proyectar un desarrollo continuo de la cultura cinegética. La caza sostenible es la del predador inteligente que sabe que sin cuidar la población y su hábitat no hay futuro. Por ello es consciente de la importancia de su participación y colaboración en la mejora de la gestión cinegética.

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