Artemisan defiende la estrategia de conservación del lobo tras el fracaso de la manifestación ecologista

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La entidad apuesta por ampliar el modelo de gestión poblacional que ha permitido aumentar sus poblaciones después del fracaso de la protesta animalista de ayer en Madrid.

19/3/2018 | ARTEMISAN

lobo
Lobo. / Foto: Shutterstock.

Ayer Lobo Marley junto a otras organizaciones como WWFEcologistas en AcciónEquo y la Alianza Europea para la Conservación del Lobo, celebraron la tercera edición de la manifestación “Lobo vivo, lobo protegido”, la cual, según la Policía Nacional, congregó en Madrid a unas 3.000 personas.

Al igual que sucediera el pasado 4 de febrero cuando la Plataforma No a la Caza con Galgos y otras razas convocó concentraciones en las principales ciudades del país, las cuales obtuvieron un seguimiento mínimo, los ecologistas pro-lobo han vuelto a cosechar un fracaso rotundo. 

Paralelamente la Fundación Artemisan, institución que promueve la investigación y la comunicación de la caza y trabaja para afrontar los retos del sector cinegético en España, defiende el sistema actual de gestión cinegética del lobo al norte del Duero, mediante la caza y el control de población.

Para esta Fundación, este modelo de gestión es el que ha permitido que la especie haya incremento notablemente el número de ejemplares -más de un 18%- en los últimos años en España, pasando de 250 manadas a 297, según apuntan los datos oficiales del censo nacional de 2014 realizado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

La caza, «una de las claves del éxito al norte del Duero» 

La Comunidad Autónoma con mayor número de ejemplares es Castilla y León, que cuenta con 179 manadas (163 exclusivas y 16 compartidas) y registra un crecimiento en los últimos años de más del 20% en el número de lobos, hasta alcanzar en la actualidad más de 1.600 ejemplares. Tras Castilla y León se encuentra Galicia, que contabiliza 84 manadas, de las que 77 son exclusivas y 7 compartidas; seguida de Asturias, con 37 manadas (28 exclusivas y 9 compartidas); y Cantabria, con un total de 12 manadas.

Estos datos demuestran, según la Fundación Artemisan, que la defensa y conservación de esta especie no sólo es compatible con la actividad cinegética de forma regulada, sino que seguramente sea éste el motivo de su éxito. En el caso de Portugal, donde no está permitida su caza, las poblaciones de lobo ibérico han disminuido en los últimos años, lo que demuestra que la caza de esta especie no es el problema sino parte de la solución.

Artemisan defiende que la extracción de determinados ejemplares de estas manadas provoca un doble beneficio. Por un lado, esta gestión minimiza los ataques de lobo a la ganadería, y por otro reduce el conflicto social que genera sobre la población rural, beneficiando al futuro de esas poblaciones.

Además de la gestión cinegética regulada, es necesaria la búsqueda de soluciones combinadas, siendo la caza una herramienta más de gestión, pero siendo imprescindible también la puesta en marcha de sistemas de protección al ganado, la agilización de pagos compensatorios y el desarrollo de líneas de ayuda a los ganaderos.

Artemisan lamenta la intencionalidad de la manifestación de Lobo Marley

La Fundación Artemisan lamenta la intencionalidad con la que se convocan manifestaciones como la celebrada ayer en Madrid, que no ayuda a tener un mejor conocimiento sobre el papel que desempeña la caza en el equilibrio de los ecosistemas y que sólo tiene como objetivo engañar a una sociedad urbana desconocedora de la realidad del estado favorable de conservación de la especie.

Asimismo, desde Artemisan se solicita al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente que eleve a la Comisión Europea una solicitud para que sea modificado el estatus de protección del lobo al sur del Duero, permitiendo también allí la gestión de su población. Y es que hay que tener en cuenta que la experiencia avala los resultados positivos logrados al norte del Duero, tanto para la evolución de la especie como para su compatibilidad con la actividad en el mundo rural.

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1 Comentario

  1. La preferencia por gestionar este conflicto a base de caza descansa en la idea de que reduce las tasas de depredación sobre el ganado y mitiga la tensión social. Pero en los últimos 2-3 años ha aparecido nueva literatura científica que estudia la efectividad de esta medida en diferentes regiones del globo, demostrando que la gestión letal tiene “poco efecto, o efectos contrarios, al resultado deseado: mitigar la depredación” como muestra un informe del Parlamento Europeo (2018) que añade “Solo una matanza fuera de los límites de la ley que, prácticamente, extinguiera la especie sería efectiva para los intereses ganaderos”. Wielgus y Peebles (2014) llegaban a una conclusión parecida al afirmar que solo una reducción superior al 25% de la población de lobos tendría un efecto positivo en la reducción de los ataques al ganado. Conclusión refrendada por Fernández-Gil et al. (2016) en un estudio realizado en la Cordillera Cantábrica. Por ello, Treves et al. (2016) “desaconseja el control letal para reducir los ataques al ganado”, mostrando más eficacia los basados en técnicas no letales.

    Wallach et al. (2015) hace hincapié en la situación contraria, “el control poblacional puede incrementar esas tasas de depredación. Esto se debe a que se descomponen las manadas y los ejemplares sueltos pueden hacer más daño en su búsqueda de comida”. Otra consecuencia de la descomposición de manadas es que se formen dos manadas y en vez de una pareja reproductora tengamos dos en la misma superficie. Por otro lado, Bryan et al. (2014) encontró que los lobos sometidos a presión cinegética tenían mayores concentraciones de hormonas reproductivas como esteroides.

    En resumen, Artelle et al. (2018), concluye que “más del 60% de las actuaciones de control de lobos en Estados Unidos y Canadá carecen de aprobación científica”.

    Bibliografía

    Artelle et al. 2018. Hallmarks of science missing from North American wildlife management. Science Advances

    Bryan et al. 2014. Heavily hunted wolves have higher stress and reproductive steroids than wolves with lower hunting pressure. Functional Ecology

    Bradley et al. 2015. Effects of Wolf Removal on Livestock Depredation Recurrence and Wolf Recovery in Montana, Idaho, and Wyoming. The Journal of Wildlife Management.

    European Union. 2018. Large Carnivore Management Plans of Protection: Best Practices in EU Member

    Fernández-Gil et al. 2016. Conflict Misleads Large Carnivore Management and Conservation: Brown Bears and Wolves in Spain. PLoS ONE.

    Treves et al. 2016. Predator control should not be a shot in the dark. Front Ecol Environ, 14(7): 380-388.

    Wallach et al. 2015. What is an apex predator? Oikos 124: 1453–1461.

    Wielgus y Peebles. 2014. Effects of Wolf Mortality on Livestock Depredations. PLoS ONE

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