Los ecologistas piden a Sánchez subir los impuestos a la caza y bajárselos a ellos mismos

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WWF, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife Amigos de la Tierra y Greenpeace han pedido al Gobierno que modifique los criterios de fiscalidad para imponer nuevos impuesto a cazadores, ganaderos y resto del mundo rural y subir el precio del gasoil, al tiempo que rebaja la presión fiscal sobre sus propias organizaciones ecologistas.

29/1/2019 | Redacción JyS

ecologistas
Foto de archivo de los representantes de las organizaciones ecologistas reunidos con Pedro Sánchez.

Los principales grupos ecologistas han exigido esta mañana al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, crear un impuesto especial para la caza y rebajar la carga fiscal de sus organizaciones. Así lo han hecho saber a través de una nota de prensa enviada a los medios en la que WWF, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife Amigos de la Tierra y Greenpeace explican que han pedido al Gobierno que modifique los criterios de fiscalidad para imponer nuevos impuesto a cazadores, ganaderos y resto del mundo rural y –entre muchos otros– subir el precio del gasoil, al tiempo que rebajar la presión fiscal sobre sus propias organizaciones ecologistas.

En el documento –llamado «Propuestas de fiscalidad ambiental: avanzando hacia un mundo más justo y sostenible»-, las citadas organizaciones proponen «reformas concretas de los impuestos actuales para incorporar criterios ambientales» y hasta 13 nuevos impuestos, entre ellos uno a la caza –en concreto el número 17–. Exigen, además, que estos impuestos «incentiven o penalicen determinadas actividades, conductas y decisiones de los agentes económicos –las empresas, los gobiernos, las familias y las personas individuales– según su impacto ambiental».

Subir impuestos al mundo rural y bajarlos a sus organizaciones ecologistas

En concreto –y además de solicitar el mencionado impuesto a los cazadores-, las organizaciones ecologistas han solicitado a las distintas administraciones estatal, autonómicas y locales en sus respectivas competencias y territorios reformar impuestos como el IVA, el IRPF o el Impuesto sobre Sociedades «para que primen actividades más sostenibles; las tasas sobre los hidrocarburos para penalizar a los combustibles más contaminantes; gravar la generación de CO2, disuadir de la producción de la energía nuclear; crear nuevos impuestos como el del vertido e incineración de residuos, sobre la caza, el consumo de plaguicidas o la extracción de agua subterránea; o un impuesto sobre la ganadería intensiva, que grave el impacto ambiental que provoca la generación de purines o las emisiones de metano».

Del mismo modo, piden que la recaudación obtenida de impuestos como el de la caza «sea finalista y que se destine íntegramente a facilitar la transición ecológica y alcanzar un modelo socioeconómico acorde a los límites del planeta». O lo que es lo mismo: garantizar su flujo de subvenciones.

Dos euros de impuesto por cada hectárea de caza

Según el imforme de los ecologistas, el objetivo de gravar con un impuesto adicional a la caza se justificaría de la siguiente manera: «Los aprovechamientos cinegéticos, especialmente los de carácter intensivo, generan impactos ambientales en términos de equilibrio ecosistémico y biodiversidad y restan posibilidad de disfrute de los espacios afectados a otros usuarios. Por otro lado, este tipo de actividades se benefician de un medio ambiente con buena calidad de conservación y por tanto es justo que contribuyan a la financiación de las políticas en este ámbito», justifican.

En el impuesto, proponen una variación de las cuotas según la tipología de aprovechamiento, es decir, según sea caza mayor o menor, y caza intensiva o extensiva. Además, pretenden prever tipos de gravamen diferentes según si los cotos son sociales o privados. Al total de 40.030.978 hectáreas acotadas en 2012 que exponen, le aplican un tipo impositivo medio aproximado de 2 €/ha: quieren conseguir 80 millones de euros. «Esta cantidad sería muy superior si se ajustan los incrementos a las fincas valladas y a los cotos intensivos», añaden.

Destinar la recaudación pare crear ‘zonas libres de caza’

El decreto tiene como principal objetivo sanear la fauna / Fotografía: jaraysedal.es
Fotografía: jaraysedal.es

Sobre el posible destino de los fondos obtenidos, los ecologistas pretenden que «la recaudación obtenida podría destinarse a un fondo dedicado a medidas protectoras y recuperadoras delos impactos ambientales producidos por las actividades relacionadas con la caza, así como la conservación del patrimonio natural y de la biodiversidad».

La recaudación, según ellos, servirá para el establecimiento de «espacios libres de caza», es decir zonas o espacios donde la caza está expresamente prohibida. También promueven la creación de un tributo en las comunidades autónomas sobre los aprovechamientos cinegéticos, además de la creación de un impuesto de ámbito estatal.  El informe completo está disponible en este enlace y la infografía en este otro.

Los cazadores ya invierten 614 millones de euros en conservación

De izqda a dcha. Luis Fernando Villanueva, José Luis Lópes-Schümmer y Alfonso Codes. /Jara y Sedal

Sin embargo, los datos ofrecidos en el informe de los ecologistas obvian interesadamente un realidad de la caza para con la naturaleza: que genera 6.475 millones de euros y emplea a 187.000 personas en España. Las contundentes cifras corresponden al estudio ‘Impacto Económico y Social de la Caza en España’ que la Fundación Artemisan presentó el pasado año y que fue elaborado por la prestigiosa consultora Deloitte. Gracias a este pormenorizado estudio, el primero de tal magnitud elaborado en nuestro país, se pudo conocer en profundidad la importancia de la actividad cinegética en España tanto a nivel medioambiental como social y económico.

Según el citado informe, la caza aporta 614 millones de euros, de los cuales sólo el 33% son aportados directamente en concepto de tasas e impuestos para cazadores. El resto son gastos totalmente voluntarios que el sector de la caza destina a la mejora y conservación de la naturaleza. Por tanto, gracias a este estudio de Deloitte hemos sabido que los cazadores forman el colectivo que más dinero invierte en la conservación de la Naturaleza.

De estas actuaciones se beneficia tanto la fauna cinegética como la no cinegética, entre la que se encuentran especies tan emblemáticas para nuestra fauna como el lince ibérico, o el águila imperial.

PUEDES DESCARGAR LA PROPUESTA ECOLOGISTA COMPLETAN EN ESTE LINK

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