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El cazador que convierte el corzo, la becada o la perdiz en obras de arte

José Fernández, junto a un corzo recién cazado; a la derecha, uno de sus dibujos. © J. F.

Se llama José Fernández de Álava y sus pinturas son una auténtica delicia para los sentidos. Aunque se ha especializado en el dibujo de pájaros -y en especial la perdiz roja-, Fernández pinta todo tipo de especies cinegéticas. Tienen especial calado las de corzo, «la má difícil de conseguir pero una de las que más satisfacción te deja», asegura el artista a Jara y Sedal.

El pintor, en su estudio. © J. F.

La mezcolanza de ciudades en las que José ha vivido a lo largo de su vida le han llevado a enriquecer su cultura cinegética y pictórica hasta tal punto de conseguir una madurez artística increíble: «He vivido en muchas ciudades de España como el norte, Guadalajara, Sevilla… y eso me ha hecho conocer muchas formas de cazar, muchas modalidades cinegéticas y empaparme de cada una de las especies», señala el cazador.

En la actualidad reside en la ciudad gaditana de Jerez de la Frontera y, aunque no se dedica íntegramente a la pintura, sí que invierte la práctica totalidad de su tiempo libre en plasmar sobre un papel la belleza de la caza.

Las técnicas que utiliza para dibujar sus obras de arte cinegéticas

Algunos de los corzos que dibuja junto a un macho montés. © J. F.

José Fernández de Álava utiliza varias técnicas, aunque dibuja sobre todo a lápiz y con una técnica mixta con bolígrafo y acuarela: «Es lo que más domino y me permite hacer un dibujo bastante detallado», explica a este medio.

Sobre el tiempo que invierte en cada obra dice que «hay bocetos que se hacen muy rápido y hay otros que llevan semanas, sobre todo los que son a bolígrafo y acuarela… Más si son tamaños grandes de hasta 70 centímetros», detalla.

Otras dos obras de José. © J. F.

Según relata el autor en las aves radica la verdadera pasión cinegética y pictórica de José, especialmente las perdices. «Sobre todo, lo que más me ha llenado en los últimos años son algunas acuarelas de perdices que reconozco humildemente que están bastante bien. Ahora acabo de terminar un corzo a bolígrafo que también me ha dejado muy satisfecho…», confiesa.  

Lo más fácil y lo más difícil de pintar para José

Por último, le preguntamos qué es lo más sencillo y lo más difícil de pintar para él: «Los animales más fáciles de pintar para mí son los pájaros, porque desde pequeño es lo que más me ha gustado y lo que más fácil me resulta». «Pinto absolutamente todos: desde petirrojos o jilgueros hasta avutardas o perdices», especialmente estas últimas, a las que también trata de dar caza en su coto jerezano que, según detalla, «cuenta con una buena densidad».

En cuanto a lo más difícil no tiene duda: «Los corzos. Son extremadamente complejos de pintar por esa expresión tan complicada, por esa mirada tan negra, por esa nariz tan contrastada entre blanco y el negro…», concluye el cazador sobre unos trabajos que, a pesar de las dificultades que destaca, están impresionando a los cazadores.

Si estás interesado en contactar con él, puedes hacerlo a través de su cuenta de Instagram. Aquí te dejamos algunas obras de José:

Más obras. © J. F.
       
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