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Esta cámara de fototrampeo, en oferta y con regalo, se convierte en una aliada clave en plena temporada del corzo

Puedes adquirirla junto a una suscripción de un año a Jara y Sedal a un precio reamente tentador. © JyS

Con la temporada del corzo ya en marcha, muchos cazadores están centrados en observar el comportamiento de los animales y afinar sus salidas al campo. En este escenario, contar con información previa y constante se ha convertido en un factor decisivo. Las cámaras de fototrampeo permiten precisamente eso: saber qué ocurre en el coto en todo momento sin necesidad de estar presente.

A día de hoy, estos dispositivos no solo sirven para identificar corzos y analizar su evolución, sino que se han consolidado como una herramienta imprescindible para el control general del terreno. Desde vigilar accesos hasta detectar movimientos sospechosos, su utilidad es cada vez mayor.

Además, en plena actividad cinegética, su papel es especialmente relevante para quienes preparan esperas de jabalí, ya que permiten conocer con exactitud qué animales entran, a qué horas lo hacen y por qué zonas se mueven.

Una herramienta clave en el día a día del coto

El uso de una cámara de fototrampeo como la Sentinel II facilita un control continuo del terreno. Gracias a su sensor infrarrojo pasivo (PIR), el dispositivo se activa automáticamente al detectar movimiento, capturando imágenes o vídeos sin intervención humana.

Esto resulta especialmente útil para supervisar comederos y puntos de paso, donde se puede comprobar qué especies están entrando, la frecuencia de sus visitas o incluso detectar cambios en sus hábitos. Información valiosa para ajustar estrategias tanto en el corzo como en el jabalí.

Por otro lado, su capacidad para trabajar de forma autónoma durante largos periodos permite dejarla instalada sin preocupaciones, recogiendo datos día y noche. Todo ello sin interferir en el comportamiento natural de la fauna, algo fundamental en especies especialmente sensibles.

Vigilancia, control y discreción

Más allá del seguimiento de animales, estas cámaras cumplen también una función importante en la vigilancia del coto. Su colocación en accesos o zonas conflictivas ayuda a detectar posibles intrusiones o actividades irregulares, aportando tranquilidad al gestor.

La Sentinel II está disponible en dos versiones. Por un lado, la de 850nm IR LEDS, con mayor alcance nocturno aunque con una leve iluminación visible. Por otro, la de 940nm IR LEDS, completamente invisible, ideal para ubicaciones donde la discreción es prioritaria. Ambas opciones permiten adaptarse a distintas necesidades, ya sea mejorar las esperas, controlar comederos o vigilar puntos sensibles del terreno.

Una oferta pensada para el cazador

Jara y Sedal ha lanzado una propuesta que combina la cámara Sentinel II con una suscripción anual a la revista por un precio conjunto de 116 euros. Una fórmula que une herramienta práctica e información especializada para todo el año. La suscripción incluye acceso a contenidos sobre gestión cinegética, fauna y actualidad del sector, lo que refuerza el valor de una oferta pensada para el momento actual, con el campo en plena actividad.

Acceder a esta oferta es muy sencillo. Solo necesitas visitar la página web de Jara y Sedal y hacer clic en ‘Añadir al carrito’. Completa el proceso de compra y estarás listo para disfrutar de tu nueva cámara y la suscripción a la revista.

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