Conocer cuánto pesa realmente un jabalí abatido o una gran carpa no siempre resulta sencillo. Las estimaciones a ojo suelen cambiar considerablemente de un cazador o pescador a otro y, cuando aparece un ejemplar especialmente corpulento, las dudas están servidas. Una báscula colgante con capacidad suficiente permite resolver la discusión en segundos y conservar un dato objetivo para el recuerdo.
Esta herramienta también puede resultar útil para las cuadrillas que quieran llevar un pequeño registro de capturas. Anotar el peso, la fecha, el cazador y la zona del coto en la que se cobró cada animal permite conocer cuáles han sido los mayores jabalíes de la temporada y comparar los resultados obtenidos durante distintos años.
Una báscula capaz de pesar hasta 300 kilos
La báscula digital colgante disponible en Amazon ofrece una capacidad máxima de 300 kilos, suficiente para pesar la inmensa mayoría de las piezas de caza mayor que pueden cobrarse en España. Su diseño incorpora una anilla superior para sujetarla y un gancho inferior del que colgar la carga.
El funcionamiento es sencillo: basta con colocar la báscula en un soporte que pueda resistir el peso, enganchar la pieza mediante un sistema adecuado de izado y esperar a que la pantalla muestre la medición. El equipo dispone de una pantalla digital retroiluminada, especialmente práctica cuando se utiliza en una nave, un cobertizo o al finalizar una jornada de caza con poca luz.
Además de mostrar el resultado en kilogramos, este tipo de dispositivo permite cambiar entre diferentes unidades de medida. Su tamaño contenido facilita guardarlo en el vehículo, en el almacén del coto o junto al resto de herramientas empleadas para preparar las piezas.
Una forma sencilla de crear un particular registro del coto
Su utilidad dentro de un coto va mucho más allá de averiguar cuánto pesa un jabalí especialmente grande. En aquellas fincas donde la carne se aprovecha, se reparte entre los socios o se entrega para su comercialización, permite conocer el peso de las canales y llevar un control más preciso de los kilos obtenidos durante cada jornada o a lo largo de la temporada.
Para que los datos resulten comparables, conviene acordar un mismo criterio y anotar si el animal se ha pesado entero o después de ser eviscerado. Una sencilla hoja de cálculo o un cuaderno pueden servir para registrar la fecha, la especie, el peso y el destino de la carne. De esta manera, los responsables del coto dispondrán de una referencia útil sobre el aprovechamiento realizado.
Una herramienta para otros trabajos habituales del coto
La báscula también puede emplearse para pesar sacos de maíz, pienso u otros alimentos antes de repartirlos por comederos y puntos autorizados. Esto permite saber qué cantidad se aporta en cada lugar, controlar las existencias y calcular con mayor precisión el consumo o las necesidades de reposición.
Del mismo modo, puede utilizarse para comprobar el peso de otros materiales y suministros empleados habitualmente en la gestión cinegética, siempre que puedan colgarse con seguridad y no superen la capacidad máxima del aparato. Además, ahora puedes adquirirlo en oferta por solo 27,85 euros.
