Zamora // El Plan de Conservación del Lobo divide al término municipal por la línea del Duero

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El Plan de Conservación del Lobo ha dividido al término municipal de Toro por la mitad en cuanto a responsabilidad y cobertura de daños por ataques de este animal. La nueva zonificación, que se traza en torno a la marca del Duero, ha dejado a ambas márgenes separadas más allá del caudal.

03/01/2014 | La Opinión de Zamora

De hecho, la zona norte y la zona sur quedarán sujetas a diferentes reglas respecto a medidas de control de la especie, actualización de censos o compensación de daños. O por decirlo de una manera diferente, Fresno y Peleagonzalo se regirán por diferentes normativas pese a verse desde el horizonte.

La nueva política sobre la conservación del lobo lanzada por la Junta de Castilla y León ha dejado en la ciudad de Toro una situación un tanto inusual: que explotaciones del mismo término municipal se rijan por normas distintas. Así se desprende de la zonificación llevada a cabo dentro del Plan de Gestión, donde Toro aparece tanto en la Zona 1 como en la Zona 2 y que mantienen diferentes normativas. La explicación es que se ha utilizado el curso del río Duero para dividir el territorio a lo largo de la comunidad, por lo que los municipios por los que transcurre el cauce quedan divididos.

Con la nueva normativa, los territorios que quedan al norte del Duero a su paso por Toro, es decir, en la margen derecha, recibirán la compensación de daños en el marco de la normativa de caza. Por el contrario, los de la zona sur, margen izquierda, quedarán a expensas de la normativa de responsabilidad patrimonial de las administraciones públicas. Además, las poblaciones de animales situadas en la Zona 1, la norte, tendrán la consideración de especie cinegética, aunque no será permitido terminar con más del 10% de la población estimada en el censo.

Precisamente a colación de esto último surge una nueva diferencia entre los territorios de las márgenes derecha e izquierda del Duero a su paso por Toro. Según detalla la Junta de Castilla y León, en la Zona 1 se actualizará el censo de manadas cada cinco años para considerar el número de ejemplares que se puedan cazar, mientras que en la Zona 2 el censo se realizará con una periodicidad inferior a los cinco años, especialmente en las áreas de nueva colonización de lobos.

El proyecto de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León está abierto a alegaciones hasta el próximo día 20 de enero. Entonces se aprobará definitivamente este Plan de Conservación y se procederá a la creación de la Mesa del Lobo, formada por representantes del ente público, de colectivos de agricultores y ganaderos y de asociaciones de conservación y de cazadores.


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