La Universidad de Málaga sobre el análisis del “silvestrazo” de SEO Birdlife

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Captura de pantalla 2015-02-19 a la(s) 10.37.05El trabajo científico de dos profesores de la UMA que asegura que SEO/BirdLife infravaloró las poblaciones de determinadas aves en un informe que aconsejaba acabar con el silvestrismo fue aprobado por la institución académica y cumplió el protocolo habitual en este tipo de trabajos universitarios. 

Francisco Javier López Gordillo, Profesor Titular de Ecología, y Carlos Jiménez Gámez, Catedrático de Ecología, ambos de la Universidad de Málaga, concluían hace unas semanas un informe realizado a instancias de la Federación Andaluza de Caza (FAC) cuyo objeto era analizar un informe emitido por SEO/BirdLife denominado “Evaluación del concepto ‘Pequeñas Cantidades’ y demanda de aves para silvestrismo en relación a la aplicación de las excepciones contempladas en la Directiva 79/409/CEE, de Aves“, cuyas conclusiones aconsejaban acabar con el silvestrismo en España. Tal y como publicó la FAC en nota de prensa, el trabajo de los profesores universitarios aseguraba que el informe de SEO Bird/Life “contiene una serie de severas imprecisiones que provocan la acumulación de errores significativos al momento de cuantificar las poblaciones en España de las especias objeto de estudio (jilguero, verderón, pardillo, verdecillo y pinzón)”. Y resultan tan importantes estas imprecisiones que, según los autores del estudio, “se ha infravalorado el tamaño poblacional de todas las aves en el territorio de España”.

La Universidad de Málaga no desautoriza el informe que cuestiona el trabajo de SEO/BirdLife

 

En el momento en el que la Federación Andaluza de Caza publicó esa información se desató la polémica, puesto que la asociación ecologista recibió una subvención pública de 60.000 euros por realizar el informe que ahora ponen en cuestión los académicos y que además aconsejaba acabar con una modalidad cinegética practicada por decenas de miles de personas en nuestro país.

 

SEO/BirLife responde

Tras la publicación de esta noticia en diferentes medios de comunicación, incluido Jara y Sedal, la organización ecologista, a través de Asunción Ruiz, su directora ejecutiva, emitió el pasado 6 de marzo un comunicado en el que mostraba a sus simpatizantes su malestar ante lo que considera “una campaña contra las ONG de medio ambiente por una parte del sector cinegético”. En el texto, la representante ecologista aseguraba que: “la Universidad de Málaga y el Departamento de Ecología (al que pertenecen los dos autores contratados, especialistas en ecofisiología de microalgas) han declarado con contundencia no conocer y no tener vinculación, ni responsabilidad alguna, con los resultados del mismo”.

Aunque el informe que destapó el silvestrazo fue aprobado, cobrado y sellado por la Universidad de Málaga, no es correcto afirmar que las conclusiones pertenecen a la institución

Efectivamente, la institución académica no tiene vinculación con los resultados de este informe técnico, ni con los de ninguno otro puesto que, siguiendo la Ley Orgánica de Universidades y su protocolo establecido, el contrato firmado entre los profesores titulares de la Universidad de Málaga y la Federación Andaluza de Caza incluía una cláusula sobre los contenidos, opiniones, conclusiones o resultados del informe en la que “se deja exenta de cualquier responsabilidad a la Universidad de Málaga, cuya actuación se limita a verificar y autorizar conforme al procedimiento y normas universitarias vigentes la actividad que se propone realizar el profesor en el marco legal establecido”. Se trata de una práctica habitual en todas las Universidades de nuestro país. Por tanto, aunque el informe que destapó lo que ya se conoce como ‘El silvestrazo’ fue aprobado, cobrado y sellado –tal y como ha podido corroborar esta revista–, por la Universidad de Málaga, no es correcto afirmar que las conclusiones pertenecen a la institución académica, como erróneamente indicamos en esta misma web, sino que pertenecen a dos de sus profesores, reputados profesionales cuyo trabajo tampoco ha sido desautorizado por la UMA en ningún momento y se ha desarrollado “conforme al procedimiento establecido”, según ha confirmado a Jara y Sedal la institución académica.

La Federación Andaluza de Caza, por su parte, ha anunciado que en breve hará público el informe técnico que ha desatado la polémica para que todo el mundo pueda conocer los argumentos científicos que han llevado a los dos profesores a asegurar que SEO/BirdLife ha infravalorado las poblaciones de algunas aves, objeto de captura mendiante la modalidad del silvestrismo. Un estudio realizado “desde la más escrupulosa imparcialidad y rigor científico”, tal y como han asegurado a Jara y Sedal fuentes de la propia Universidad de Málaga.

 

 


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